Miguel de Labra ha convertido el doblete en costumbre. El delantero compostelano volvió a marcar por partida doble en el 2-0 del Juvenil A del Deportivo ante el Real Avilés Industrial y alcanza ya seis goles en las cuatro primeras jornadas de División de Honor.
El parte oficial de ANOSACANTEIRA confirmó que los dos goles del triunfo del sábado en el campo Arsenio Iglesias llevaron su firma. No es un fogonazo aislado: De Labra ha marcado dos veces en tres de los cuatro partidos ligueros del Dépor.
Tres dobletes en cuatro jornadas
La secuencia empieza en el estreno contra el Victoria CF. El Deportivo ganó 1-6 y De Labra firmó dos goles. Una semana después repitió en Abegondo: otro doblete en el 3-0 al Bansander. El derbi frente al Celta, que acabó 1-0 para los vigueses, fue la única jornada en la que no vio puerta.
Contra el Avilés regresó al área para decidir el partido él solo. El balance es contundente: seis goles en cuatro jornadas, tres dobletes y más de la mitad de los 11 tantos que ha marcado el Juvenil A deportivista en este arranque de campeonato.
Un goleador que lleva años dejando números
De Labra, nacido en Santiago de Compostela en 2008, no aparece ahora de la nada. Su historial reciente explica por qué su inicio de curso merece seguimiento. En la temporada 2024/25 marcó 43 goles en 34 partidos con el Juvenil B en Liga Nacional y fue máximo goleador de la competición. Ya la pasada campaña, dando el salto al Juvenil A, cerró la División de Honor con 14 tantos en 31 encuentros.
La adaptación a un escalón más exigente no frenó su relación con el gol. Si el año pasado tuvo que ir ganando espacio dentro del Juvenil A, en este inicio de 2026/27 está ejerciendo como una de las referencias ofensivas del equipo de Miguel Figueira.
El Dépor se recompone después del derbi
El 2-0 al Real Avilés permite además al Deportivo responder a la derrota de la jornada anterior frente al Celta. El conjunto coruñés suma nueve puntos de doce posibles, con tres victorias y una derrota, a la espera de que se complete el resto de la jornada.
Para De Labra, la cuenta vuelve a ponerse en marcha. Seis goles en septiembre y primeros días de octubre no garantizan nada en una temporada larga, pero sí confirman algo que viene de lejos: cuando el partido entra en el área, el delantero compostelano suele aparecer.