Un empate decidido en el último minuto de juego acabó dando paso a una polémica que nada tiene que ver con el fútbol. El encuentro juvenil entre el San Lorenzo y el Coristanco, disputado el sábado 24 de octubre en As Pedreiras, terminó 3-3 y estuvo seguido de una tangana entre aficionados. Los dos clubes han reaccionado públicamente y mantienen versiones enfrentadas sobre el origen del incidente.
Según informó La Voz de Galicia, el desencadenante de la tensión se produjo después de que el Coristanco marcase el 3-3 en el minuto 89. El medio recoge asimismo la confirmación de los hechos por parte del subdelegado federativo de A Costa, Manolo Corredoira, y señala que el partido acabó con cuatro expulsiones para el San Lorenzo. Este último extremo queda pendiente de contraste con el acta arbitral oficial.
Dos comunicados, dos versiones sobre el origen de la tangana
El San Lorenzo difundió un comunicado en sus redes sociales en el que condena toda forma de violencia, desde las agresiones verbales hasta las físicas. La entidad local asegura que su directiva intentaba impedir que el incidente fuese a más y atribuye a un alto cargo del equipo visitante el inicio de la disputa, con supuestas amenazas e intimidaciones a jugadores de su club. Se trata de la versión del San Lorenzo y no de hechos cuya autoría se haya acreditado de manera independiente.
La respuesta del Coristanco también fue pública. El conjunto visitante rechaza cualquier conducta violenta, pero cuestiona el relato sobre quién provocó el conflicto. En su comunicado anuncia que está recopilando información para esclarecer lo sucedido, establecer responsabilidades y adoptar las medidas que correspondan.
Un incidente que empaña el fútbol juvenil de A Costa
El partido correspondía al grupo 1A de Primera Futgal juvenil, categoría en la que el resultado debería haber sido el único protagonista. Un 3-3 resuelto sobre la bocina suele dejar emociones fuertes en los dos banquillos, pero ninguna rivalidad ni desenlace deportivo justifica que la tensión se traslade a las gradas o a los jugadores.
Por ahora, las acusaciones sobre la persona que inició la tangana son contradictorias. No consta una resolución disciplinaria pública que permita dar por acreditada una de esas versiones. Será importante conocer el contenido del acta y, en su caso, las decisiones de los órganos federativos antes de atribuir responsabilidades individuales.
El fútbol base debe ser un espacio de competición, respeto y formación. La Federación Galega de Fútbol ya había condenado recientemente la violencia en los campos a raíz de otro incidente en el fútbol gallego. También la tangana relacionada con el Lemos puso sobre la mesa las posibles consecuencias deportivas y disciplinarias de episodios de este tipo. El empate entre San Lorenzo y Coristanco ha quedado en segundo plano por unos incidentes que ambos clubes condenan, aunque discrepen de su origen.
