Hay futbolistas cuya influencia no cabe en una casilla de la alineación. Javi Rodríguez llega al Celta–Betis de este domingo con un registro que llamaría la atención incluso en un delantero: tres goles y una asistencia en los dos últimos partidos. Y eso que su punto de partida está en la defensa.
Un protagonismo que supera su posición
Las cifras recientes retratan su aparición en zonas decisivas, pero no deberían ocultar la exigencia de su puesto. En un sistema que pide participación a sus defensas en diferentes alturas del campo, llegar con criterio al ataque exige también asegurar el equilibrio cuando el equipo pierde el balón.
El gran reto para Javi Rodríguez no consiste en mantener una producción goleadora extraordinaria cada semana. Eso sería exigir a un defensa números de atacante. Su valor está en ofrecer soluciones cuando el Celta necesita ocupar espacios, acompañar las jugadas y sorprender a rivales pendientes de las referencias ofensivas.
Del Celtic Park a un nuevo examen en Balaídos
Claudio Giráldez afronta la cita con el Betis con poco tiempo de preparación. El retraso del vuelo de regreso desde Glasgow alteró los entrenamientos y aumentó la importancia de administrar las cargas. En ese escenario, el técnico debe decidir cuánto modifica su estructura sin sacrificar automatismos.
Javi Rodríguez aparece en esa ecuación por rendimiento. Su impacto en los últimos encuentros invita a mantenerlo entre las piezas relevantes, aunque la alineación oficial no se conocerá hasta antes del inicio.
Una respuesta ante las bajas
El Celta afronta el choque sin cinco lesionados, entre ellos Starfelt y Borja Iglesias. La lista de bajas y el regreso de Pablo Durán obligan a buscar soluciones a ambos lados del campo. En ese contexto, contar con un zaguero que está aportando en ataque es una ventaja, aunque nunca sustituye las obligaciones defensivas.
El Betis exigirá una lectura precisa de cada incorporación. Javi Rodríguez ha logrado que su nombre deje de aparecer solo cuando se habla de defender: ahora también es parte de la conversación sobre cómo el Celta hace daño. Balaídos dictará el siguiente capítulo.
