Dani Ojeda quiso separar el resultado del trabajo que viene haciendo el Racing de Ferrol. Después del 2-0 encajado ante el Mirandés en Anduva, el atacante reconoció el disgusto del vestuario, pero defendió la reacción del equipo tras el primer gol y pidió que el tropiezo no borre la dinámica de las últimas semanas.
«Que esto no empañe todo lo bueno que se está haciendo», señaló Ojeda en sus declaraciones posteriores al encuentro. Su mensaje combina autocrítica por las ocasiones desaprovechadas con la confianza en una respuesta inmediata ante la afición de A Malata.
El gol a balón parado cambió el partido
Para Ojeda, el primer tanto local marcó el desarrollo del encuentro. El futbolista lo calificó de «desafortunado» y lo situó en una acción a balón parado que obligó al Racing a buscar la remontada.
El atacante considera que los verdes sí encontraron argumentos para competir durante la primera mitad: «El equipo creo que responde bien la primera parte, tenemos ocasiones, creo que tenemos el dominio». En esa lectura aparece también el principal reproche a la actuación racinguista: «No hemos sabido finalizar».
El segundo gol del Mirandés, ya en la recta final, terminó con cualquier posibilidad de rescate. Ojeda fue claro al describir ese momento: «Ese segundo gol evidentemente nos mata».
La derrota no debe tapar la buena dinámica
El Racing llegaba a Miranda de Ebro después de tres victorias consecutivas. Ojeda recordó la dificultad de jugar en Anduva y reconoció que la plantilla está «fastidiada por el resultado», pero evitó convertir el tropiezo en una enmienda a lo anterior.
Su confianza está puesta en la siguiente cita en casa. El jugador espera que el equipo sepa responder a la derrota y salga reforzado de la experiencia. La derrota obliga a corregir errores, especialmente en las áreas, sin perder la convicción que había acompañado al grupo durante su reciente racha de triunfos.
Un mensaje directo a los racinguistas
La parte más cálida de sus declaraciones estuvo reservada a los seguidores que acompañaron al Racing en Anduva. «Siempre hay gente de verde en la grada, es un gustazo», agradeció Ojeda, convencido de que existe una conexión especial entre el vestuario y la afición.
«Tenemos una comunión muy bonita este año con la afición», añadió. El futbolista vinculó esa unión con la posibilidad de alcanzar los objetivos de la temporada y agradeció tanto el desplazamiento de quienes estuvieron en Miranda de Ebro como el respaldo habitual al equipo.
Su reflexión final apuntó ya al próximo encuentro en A Malata: nadie está satisfecho con el 2-0, pero el Racing quiere pasar página ante su gente. El equipo deberá transformar esa confianza en una respuesta sobre el césped.
