Alberto Ulloa ha encontrado en el Lugo mucho más que minutos. El centrocampista cedido por el Tenerife se ha convertido en una de las piezas importantes del líder del grupo 1 de Primera Federación y reconoce que atraviesa un momento especialmente satisfactorio. «El equipo va como un tiro y, personalmente, hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto del fútbol», explicó este jueves en la sala de prensa del Anxo Carro.
Su entusiasmo coincide con un arranque casi impecable: seis victorias, un empate y 19 puntos de 21 posibles. La última victoria llegó ante la UD Logroñés (3-1), un encuentro que afianzó al Lugo en el liderato y reforzó la confianza de una plantilla reconstruida durante el verano.
De apuesta de verano a pieza importante
El Tenerife anunció su cesión el 10 de junio, con vigencia hasta el 30 de junio de 2027. Para el Lugo no era un desconocido: la dirección deportiva ya había intentado incorporarlo en enero. Su adaptación ha sido rápida, y la afición lo eligió mejor jugador albivermello de agosto y septiembre con el 35,5 % de los votos.
El centrocampista, de 23 años, había disputado 13 partidos de liga con el primer equipo tinerfeño durante el curso anterior y marcado dos goles. Llegó a Lugo para continuar creciendo en un contexto competitivo, y el rendimiento colectivo le ha permitido asentarse en la medular de Borja Fernández.
El grupo por encima de los nombres
Ulloa atribuye buena parte de la trayectoria del equipo a la unión del vestuario y al trabajo del cuerpo técnico. Ya conocía a Borja Fernández de una etapa anterior y esa familiaridad con sus métodos facilitó la incorporación. La competencia interna, lejos de convertirse en un obstáculo, aparece como uno de los motores del equipo.
Los resultados avalan el discurso, aunque también aconsejan prudencia. El técnico ya se encargó de frenar la euforia después de alcanzar el liderato. Queda mucha liga y la posición actual no garantiza nada por sí sola.
El Fabril, siguiente examen del líder
El Lugo recibirá este sábado 17 de octubre al Deportivo Fabril a las 16:30 horas en el Anxo Carro. Es otra cita gallega en el calendario y una ocasión para medir la continuidad de un equipo que todavía no conoce la derrota en liga. La gestión del descanso también entra en juego: los dos equipos llegan al derbi después de semanas con distinta carga competitiva.
Para Ulloa, el mejor argumento sigue siendo la personalidad de un grupo que ha encontrado pronto una idea compartida. La tabla invita a mirar arriba; el vestuario, al menos de momento, prefiere hablar de trabajo, confianza y del próximo partido.
