La candidatura de Vigo al Mundial de 2030 ya tiene un presupuesto sobre la mesa: 107.548.994 euros. El alcalde, Abel Caballero, ha planteado este miércoles un convenio para repartir esa inversión entre el Concello, la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra. Cada administración tendría que aportar alrededor de 35,85 millones de euros si acepta el reparto propuesto por el Ayuntamiento.
La cifra abre una nueva fase en la carrera de Balaídos por albergar partidos mundialistas. Pero conviene distinguir la propuesta municipal del acuerdo definitivo: el convenio todavía debe negociarse y no supone que Xunta y Diputación hayan aceptado financiar las obras.
La grada de Tribuna concentra más de 86 millones
La mayor partida se reserva para la remodelación de Tribuna, presupuestada en unos 86,7 millones de euros. Se trata de una intervención especialmente relevante porque esa grada, renovada hace aproximadamente una década, volvería a necesitar obras para adaptar el recinto a las condiciones exigidas en el marco de la candidatura al Mundial.
El desglose difundido sobre la propuesta municipal añade aproximadamente 11,7 millones para instalaciones deportivas y 9,1 millones para necesidades organizativas, entre ellas espacios de entrenamiento, voluntariado, zona de aficionados, aparcamientos y servicios urbanos. También se contemplan adaptaciones de distintas zonas del estadio e instalaciones auxiliares.
Concello, Xunta y Diputación: 35,85 millones cada uno
Caballero plantea que las tres administraciones asuman la misma proporción de la inversión, un tercio cada una. Para abrir la negociación, el alcalde ha anunciado el envío de cartas al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y al presidente de la Diputación, Luis López, junto con un borrador de convenio y la petición de una reunión urgente.
La propuesta no incluye financiación directa del Gobierno central, una participación que el PP vigués viene reclamando para afrontar el coste de las actuaciones vinculadas al campeonato. El Ayuntamiento, por su parte, se encargaría de licitar, gestionar y ejecutar las obras de Tribuna según el planteamiento conocido.
Una candidatura que todavía necesita superar obstáculos
La inversión no equivale por sí sola a una designación como sede. Vigo sigue defendiendo su presencia en el Mundial que organizarán España, Portugal y Marruecos, pero la candidatura necesita asegurar financiación, completar las reformas y cumplir las condiciones del proceso de selección.
El debate sobre el aforo y el futuro del estadio ya venía marcando la actualidad viguesa. En septiembre, Rafael Louzán situó el reto de Balaídos por encima de los 41.000 espectadores, mientras que Caballero celebró posteriormente sus palabras sobre las opciones de Vigo.
Con el presupuesto ya cuantificado, la discusión cambia de terreno: del deseo de recibir partidos del Mundial a quién paga las obras necesarias para hacerlo posible. De momento, hay una cifra, una propuesta de reparto y tres administraciones llamadas a sentarse a negociar; no un compromiso financiero cerrado.