La primera victoria de la UD Ourense en Primera Federación llegó en O Couto y dejó un mensaje de reivindicación de Juan Carballo. Tras el 1-0 al Barakaldo, el entrenador aseguró que reconoció por fin sobre el césped al equipo que lleva semanas intentando construir. Su satisfacción fue especialmente significativa después de un arranque sin triunfos y de varios encuentros en los que los rojillos se habían quedado sin premio.
Una alegría con memoria
«Hoy vi a mi equipo, con el que me identifico y que hace cosas que trabajamos y potenciamos desde hace tiempo», declaró el técnico tras la victoria, según recogió La Región. Carballo se mostró orgulloso de sus futbolistas y recordó que mantuvo esa confianza cuando los resultados no acompañaban.
La victoria tuvo también una particularidad en el banquillo: Carballo no pudo dirigir al equipo desde la zona técnica por sanción y fue Pol Bueso quien asumió esa función durante el encuentro. El resultado no cambió el sentido de su valoración: el entrenador entendió que el equipo había dado un paso importante al trasladar al partido lo que ensaya durante la semana.
Sin tiempo para acomodarse
El entrenador admitió la felicidad por estrenarse por fin con tres puntos en la categoría, pero avisó de que la celebración duraría poco. Su cabeza estaba ya en el siguiente compromiso ante el Real Avilés, otro examen para una plantilla que necesita convertir la mejoría en continuidad.
El triunfo llegó con un gol de Baldrich, decisivo para superar al Barakaldo y cambiar el estado de ánimo del equipo. Más allá del marcador, la victoria supone el primer respaldo tangible para una propuesta que había tenido dificultades para traducirse en puntos.
La crónica del triunfo sobre el Barakaldo recoge el desarrollo de un encuentro que, para su entrenador, debe servir de punto de partida y no de llegada.
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