Hay futbolistas cuyo valor se explica mirando una cifra. Con Mario Soriano ocurre justamente lo contrario.
Su contrato con el Deportivo termina en 2028. Transfermarkt le asigna actualmente un valor de mercado de cinco millones de euros. Su cláusula de rescisión, después del ascenso a Primera, se sitúa en 40 millones. Y Capology estima para esta temporada un salario fijo de 380.000 euros brutos, con otros 100.000 posibles en variables.
Tres cantidades enormemente diferentes para hablar del mismo futbolista. La explicación no está en que alguna tenga necesariamente que ser incorrecta. Está en que ninguna mide exactamente lo mismo.
De cedido a patrimonio del Deportivo
Soriano llegó a A Coruña en la temporada 2021/22 cedido por el Atlético de Madrid. El club rojiblanco hizo oficial aquella cesión hasta final de temporada. Un año después, Atlético y Deportivo acordaron su traspaso definitivo y el futbolista firmó inicialmente por dos temporadas ya en propiedad, como recoge también su ficha oficial en el RC Deportivo.
Hubo un paréntesis. En la 2023/24 salió cedido al Eibar. El club armero anunció su llegada hasta final de temporada y, al concluir el préstamo, confirmó su regreso al Deportivo tras 46 partidos y tres goles.
Entonces llegó una decisión importante. El 28 de junio de 2024, el club amplió su contrato hasta el 30 de junio de 2028. Esa fecha de firma y vencimiento figura tanto en Capology como en Transfermarkt.
Desde aquel momento, su peso deportivo no hizo más que crecer. En la 2024/25 disputó los 42 partidos de Liga, con cinco goles y cuatro asistencias, cifras que recoge el propio Deportivo en su perfil oficial. La temporada siguiente volvió a ser una pieza fundamental del equipo que consiguió subir a Primera.
Ese crecimiento ya había convertido a Soriano en uno de los activos principales del proyecto. M90 analizó en junio el cambio del Dépor desde la necesidad de vender hasta una política de blindaje de sus futbolistas con mayor proyección.
380.000 euros frente a fichas de más de tres millones
Aquí aparece la primera cifra llamativa.
Capology estima que Mario Soriano percibe esta temporada 380.000 euros brutos fijos, unos 7.300 euros semanales, a los que podrían añadirse aproximadamente 100.000 euros en bonus. La misma plataforma calcula que le quedan unos 760.000 euros brutos fijos por percibir hasta el final de su contrato en 2028.
Conviene introducir una cautela imprescindible: no es una cifra publicada por el Deportivo. Capology advierte expresamente de que sus salarios son estimaciones y no cifras oficiales de los clubes.
Pero, tomada como referencia comparativa, resulta significativa. La tabla salarial de Capology para el Deportivo sitúa las fichas fijas estimadas de Aubameyang y Yeremay en 3,13 millones de euros brutos por temporada. Es decir, más de ocho veces la cantidad fija que atribuye a Soriano.
La escala salarial estimada del Deportivo que analizamos en M90 coloca a Mario entre los jugadores de los escalones bajos de la plantilla, pese a que su peso deportivo y su trayectoria dentro del proyecto son ya muy superiores a los que tenía cuando se firmó su contrato actual.
Eso no convierte automáticamente a Soriano en un futbolista “mal pagado”. Los contratos se firman en momentos distintos, bajo categorías diferentes y atendiendo a situaciones de mercado que cambian con enorme rapidez.
Pero sí ayuda a entender por qué su situación contractual volvió a ponerse encima de la mesa.
Cinco millones de mercado, 40 de cláusula
La segunda aparente contradicción está entre su valoración de mercado y su blindaje.
Transfermarkt estima actualmente el valor de Mario Soriano en cinco millones de euros, con última revisión fechada el 22 de junio de 2026. Esa cifra intenta aproximarse a su cotización en el mercado, pero no tiene una relación directa con la cláusula de rescisión.
Con el ascenso del Deportivo a Primera, la cláusula de Soriano pasó de 20 a 40 millones de euros. Onda Cero confirmó en septiembre que esa cifra seguía vigente, coincidiendo con las declaraciones del propio futbolista sobre su futuro.
Un club interesado no tiene por qué pagar 40 millones para ficharlo. Deportivo y comprador podrían negociar cualquier cantidad que ambas partes considerasen adecuada.
La cláusula cumple otra función: impedir que el futbolista pueda salir unilateralmente por debajo de esa cantidad.
Por eso cinco y cuarenta millones no son cifras contradictorias. Una intenta aproximarse al precio que podría tener el jugador en el mercado; la otra expresa hasta dónde ha querido protegerlo contractualmente el Deportivo.
Y ahí aparece la cuarta cifra: 2030
En mayo, con el ascenso ya conseguido, el Deportivo comenzó a trabajar en otra renovación de Mario Soriano. Riazor.org informó entonces de que el objetivo era prolongar su contrato desde 2028 hasta 2030, una operación coherente con la intención del club de blindar a uno de sus futbolistas con mayor peso y margen de crecimiento.
Pero aquella renovación no llegó a cerrarse.
El propio Soriano reconoció el pasado 23 de septiembre que las conversaciones habían quedado detenidas: «Se hablaron cosas, pero quedó ahí». La declaración y la situación contractual fueron recogidas por Onda Cero.
Su mensaje estuvo lejos de plantear un conflicto. El futbolista insistió en que su trabajo era jugar y que estaba tranquilo mientras las personas encargadas de negociar decidían qué hacer.
En M90 ya contamos en su momento que la renovación estaba parada y que su cláusula seguía situada en 40 millones.
El valor deportivo ha crecido más rápido que el contrato
Mario Soriano firmó su actual vínculo en junio de 2024. Desde entonces han cambiado casi todas las variables que rodeaban aquel contrato.
El Deportivo estaba en Segunda y ahora está en Primera. Soriano tenía que volver después de una cesión al Eibar y ahora forma parte del núcleo del primer equipo. Su cláusula se ha duplicado. Su valor de mercado ha crecido. Y el club llegó a iniciar conversaciones para prolongar dos años más una relación que ya llega hasta 2028.
Mientras tanto, la estimación salarial de Capology lo mantiene muy lejos del escalón económico superior de la plantilla.
Ahí está la verdadera historia.
No se trata de decidir si Mario Soriano “vale” 380.000 euros, cinco millones o cuarenta.
No vale ninguna de esas tres cantidades y, al mismo tiempo, las tres ayudan a explicar su situación.
Los 380.000 euros intentan medir su retribución anual. Los cinco millones, su posible cotización en el mercado. Los cuarenta millones, la protección contractual que tiene el Deportivo.
Y hay una cuarta medida que no aparece en ninguna base de datos: lo que costaría deportivamente sustituir a un futbolista de 24 años que ha crecido al mismo ritmo que el proyecto y que ya está jugando en Primera.
Ese probablemente sea el dato que mejor explique por qué el Deportivo quiso llevar su contrato hasta 2030.
La evolución de Soriano también encaja con el salto general de la plantilla. El Dépor ha elevado de forma drástica el valor de mercado y la profundidad de su plantilla desde el ascenso, aunque todavía conserva contratos firmados en etapas económicas muy diferentes.
Y en el contexto de Primera, la comparación salarial entre Celta y Deportivo permite entender todavía mejor por qué salario, mercado y valor deportivo no siempre avanzan al mismo ritmo.