El Celta acelera uno de los proyectos más importantes de su futuro inmediato: el miniestadio de Afouteza. La hoja de ruta del club pasa por tenerlo operativo durante la temporada 2027/28 para que pueda convertirse en la casa del Celta Fortuna, As Celtas y el Juvenil de División de Honor, descargando además de partidos a Balaídos.
El responsable de infraestructuras del club, Carlos Cao, explicó que el proyecto atraviesa ahora una fase especialmente delicada por los trabajos de cimentación y movimiento de tierras, con dificultades derivadas de la roca del terreno. Aun así, el Celta mantiene el objetivo de acelerar al máximo una infraestructura que considera prioritaria.
El miniestadio, objetivo para la 2027/28
La intención del club es disponer del recinto durante el próximo curso, aunque todavía no existe una fecha cerrada para su estreno. El objetivo es que el Fortuna pueda abandonar Balaídos, que As Celtas dispongan de un escenario acorde con su crecimiento deportivo y que el Juvenil A pueda competir de forma estable sobre hierba natural.
La necesidad es especialmente evidente esta temporada. Balaídos soporta una carga elevada entre los partidos del primer equipo, la presencia del Fortuna en Segunda División y los compromisos europeos del Celta. A ello se suma el deseo del club de que As Celtas puedan disputar también encuentros en el estadio vigués cuando las circunstancias lo permitan.
El proyecto de Afouteza contempla un estadio con capacidad para unos 4.000 espectadores, además de nueve terrenos de juego cuando todas las fases estén completadas. El propio club lleva tiempo situando este recinto como una de las piezas centrales de Celta360.
Mucho más que un campo para el filial
El miniestadio forma parte de una transformación mucho más amplia. Celta360 integra instalaciones deportivas, formación, residencia, innovación y servicios vinculados al fútbol. Los dos primeros edificios ya están en una fase avanzada y el club trabaja con la previsión de poner en uso el edificio Celta y el edificio formativo a partir de septiembre de 2027.
El área educativa será uno de los grandes motores del complejo. La previsión es que, cuando alcance velocidad de crucero, pueda albergar alrededor de 3.000 alumnos entre formación profesional y estudios universitarios.
También está prevista una residencia con capacidad para unas 400 camas. Una parte estará reservada para futbolistas de la cantera y el resto se destinará a estudiantes y al programa internacional de formación del club. La idea es concentrar en Afouteza alojamiento, entrenamiento y educación, reduciendo los desplazamientos y reforzando el seguimiento de los jóvenes jugadores.
Afouteza como herramienta para captar talento
Para el Celta, el proyecto no es únicamente inmobiliario. La ampliación de la ciudad deportiva está directamente relacionada con su modelo de cantera. Disponer de residencia propia, más campos, formación académica y un estadio para el filial permitirá aumentar la capacidad de captación y ofrecer un entorno más competitivo a los futbolistas que llegan desde fuera de Galicia.
Ese modelo enlaza con iniciativas como A Canteira Experience, con las que el club busca internacionalizar su metodología y atraer jóvenes jugadores de distintos países. La proximidad con el primer equipo y el Fortuna es otro de los argumentos con los que el Celta pretende convertir Afouteza en un polo de talento.
Un proyecto de hasta 125 millones
La dimensión de Celta360 queda también reflejada en su financiación. El club ha explicado recientemente que trabaja con una estructura financiera de hasta 125 millones de euros, combinando distintas vías de capital para desarrollar el complejo sin alterar su modelo de control accionarial.
Además del miniestadio y los campos de entrenamiento, el proyecto incluye residencia, centro educativo, colegio internacional, áreas de innovación, servicios deportivos y una fase hotelera prevista para más adelante.
La primera gran meta está ya marcada en rojo: la temporada 2027/28. Si los plazos se cumplen, Afouteza dejará de ser únicamente la ciudad deportiva del primer equipo para convertirse en el verdadero centro de operaciones deportivo, formativo y de cantera del Celta.