El Celta ya trabaja en el siguiente movimiento de su proyecto deportivo. Cerrado el mercado de verano, la dirección de fútbol que encabeza Marco Garcés ha puesto el foco en asegurar la continuidad de varios futbolistas llamados a sostener el equipo durante los próximos años. Y buena parte de ellos tienen denominación de origen: A Madroa.
Javi Rodríguez, Miguel Román, Hugo Álvarez, Hugo Burcio y Andrés Antañón aparecen en una agenda de renovaciones que el club pretende desarrollar durante los próximos meses, según informa Faro de Vigo. Los casos de Javi Rodríguez y Miguel Román serían los más avanzados, mientras que la continuidad de Carl Starfelt presenta un escenario bastante más complicado.
No es un movimiento menor. El Celta está intentando proteger el patrimonio deportivo de una generación que ya no vive únicamente en la promesa. M90 ya había contado que el club preparaba una nueva oferta para ampliar el contrato de Miguel Román, una operación que ahora forma parte de una hoja de ruta bastante más amplia.
Javi Rodríguez y Miguel Román, con 2030 en el horizonte
Los dos movimientos que parecen llevar más metros recorridos son los de Javi Rodríguez y Miguel Román. El club pretende extender sus vínculos hasta 2030, acompañando las ampliaciones con una mejora económica desde el momento de la firma.
Javi Rodríguez se ha convertido en uno de los activos de mayor proyección de la cantera celeste. Su crecimiento en el primer equipo y su paso por el grupo de apoyo de la selección española durante el último Mundial han elevado todavía más su valor deportivo.
El caso de Miguel Román sigue una línea parecida. El centrocampista de Gondomar, cuyo peso en el equipo de Claudio Giráldez no ha dejado de crecer, ya estaba en el radar de la dirección deportiva antes de su reciente lesión. Su situación contractual había sido analizada también en M90 dentro del debate sobre cómo proteger el talento de la cantera sin debilitar el proyecto deportivo.
Hugo Álvarez, otra renovación prioritaria
La situación de Hugo Álvarez se encuentra algo menos avanzada, pero su continuidad entra igualmente entre las prioridades del Celta. El ourensano es ya uno de los productos más consolidados de A Madroa en el primer equipo y forma parte habitual de los planes de Giráldez.
La estrategia es clara: evitar que futbolistas con mercado y margen de crecimiento entren en la zona delicada de sus contratos. Antes de mirar fuera para determinadas posiciones, el Celta quiere asegurar primero el talento que ya tiene dentro.
Burcio y Antañón llaman a la puerta
Más reciente es el salto de Hugo Burcio y Andrés Antañón. Ambos han entrado en dinámica del primer equipo y ocupan posiciones en las que el cuerpo técnico quiere ampliar recursos. El club pretende garantizar su continuidad con contratos de larga duración.
Antañón requiere una gestión especialmente rápida por la proximidad del final de su vínculo, mientras que Burcio ya ha aparecido de forma recurrente en convocatorias del primer equipo. El crecimiento de ambos confirma que A Madroa sigue siendo una pieza central del modelo deportivo celeste.
El margen salarial también mira a las renovaciones
La operación tiene respaldo económico. El límite de coste de plantilla del Celta para la temporada 2026/27 ronda los 88 millones de euros, aunque el club no prevé consumirlo por completo. Parte del margen restante se reservaría precisamente para estas mejoras contractuales y para posibles movimientos en el mercado de invierno.
La planificación económica conecta con una idea que el club viene repitiendo en los últimos mercados: preservar capacidad de maniobra sin comprometer el crecimiento deportivo. En M90 ya analizamos también la situación presupuestaria del Celta para esta temporada.
Starfelt, el caso que se complica
El escenario es diferente con Carl Starfelt. El central sueco afronta el último año de contrato y los contactos iniciados meses atrás no habrían producido avances relevantes. En el Celta las expectativas de alcanzar un acuerdo serían sensiblemente inferiores a las existentes con los canteranos.
La situación no es nueva. M90 ya recogió hace semanas que Starfelt enfriaba públicamente su renovación y aplazaba cualquier decisión sobre su futuro. El paso del tiempo aumenta ahora la presión contractual.
Mientras el club trabaja para cerrar las puertas de A Madroa antes de que alguien llame desde fuera, el futuro del internacional sueco permanece mucho más abierto. El Celta mueve ficha: cinco renovaciones estratégicas sobre la mesa y un sexto caso que amenaza con llegar a la última curva sin acuerdo.