El parte médico del Deportivo deja una certeza y una incógnita. Pierre-Emerick Aubameyang será intervenido este jueves del menisco externo de la rodilla derecha, pero el club no ha fijado plazo de regreso. Y eso, desde un punto de vista de traumatología deportiva, tiene una explicación sencilla: hasta saber qué gesto quirúrgico se realiza en el menisco no se puede estimar con rigor cuándo volverá a competir.
El delantero será operado en Madrid por el traumatólogo Manuel Leyes y regresará después a A Coruña para iniciar la rehabilitación. El Deportivo se ha limitado a señalar que la evolución marcará su regreso al grupo. En lesiones meniscales como esta existen dos grandes escenarios quirúrgicos, y sus tiempos son muy diferentes.
Escenario 1: meniscectomía parcial, el camino más corto
Si durante la artroscopia el cirujano encuentra una lesión que no es reparable o un fragmento inestable que está generando dolor, puede optar por una meniscectomía parcial: retirar únicamente la parte dañada conservando el máximo tejido sano posible.
En este escenario la recuperación suele ser relativamente rápida. El consenso internacional ESSKA-AOSSM-AASPT sobre rehabilitación meniscal sitúa el retorno a la actividad deportiva tras meniscectomía en una horquilla general de 4 a 12 semanas, siempre condicionada por criterios funcionales y no por el calendario.
En fútbol profesional existe un dato todavía más específico: un estudio sobre 90 jugadores de élite encontró una mediana de siete semanas para volver a competir después de una meniscectomía del menisco externo. En el menisco interno, la mediana fue de cinco semanas. El externo, precisamente el afectado en Aubameyang, mostró más episodios de dolor e inflamación durante la recuperación.
Escenario 2: reparación o sutura, varios meses
Si el tejido tiene condiciones para conservarse, la opción puede ser una reparación meniscal. Deportivamente es una cirugía más protectora para la rodilla a medio y largo plazo, porque mantiene tejido que cumple una función fundamental en la absorción de cargas.
El precio es el tiempo. Una sutura necesita cicatrizar y no permite acelerar la carga con la misma libertad. El consenso internacional sitúa el regreso al deporte tras reparación meniscal, según el tipo de rotura, aproximadamente entre cuatro meses y seis-nueve meses.
Un estudio de 2025 centrado específicamente en futbolistas profesionales con lesiones aisladas del menisco externo confirmó esa diferencia: los plazos fueron sensiblemente más largos después de una reparación que tras una resección parcial.
¿Por qué el menisco externo exige prudencia?
El menisco externo soporta y distribuye una parte importante de las cargas del compartimento lateral de la rodilla. En un futbolista, cada aceleración, frenada, giro o apoyo monopodal somete esa zona a fuerzas elevadas.
Por eso el objetivo actual de la cirugía de rodilla no es simplemente «limpiar» el menisco. Siempre que la lesión y la calidad del tejido lo permiten, la tendencia es preservar la mayor cantidad posible. Cuanto menos menisco se reseca, mejor se protege el cartílago a largo plazo.
Pero si el fragmento lesionado es pequeño, inestable y no reparable, una meniscectomía parcial puede permitir una recuperación mucho más rápida.
Aubameyang tiene un factor añadido: 37 años
La edad no determina por sí sola el resultado, y en un deportista profesional el estado muscular y la capacidad de recuperación son muy superiores a los de la población general. Pero Aubameyang tiene 37 años, y eso obliga a individualizar todavía más el proceso.
Un análisis de 250 futbolistas de las cinco grandes ligas europeas con lesiones meniscales encontró una mediana de ausencia de 57,5 días, aunque mezclaba tratamientos quirúrgicos y conservadores. El mismo trabajo observó que tener más de 30 años se asociaba a una menor probabilidad de retorno al mismo nivel dentro del periodo estudiado. Ese dato describe una población, no permite pronosticar el caso concreto del delantero del Dépor.
No basta con que desaparezca el dolor
Para un delantero como Aubameyang, volver a correr no equivale a estar preparado para jugar. Antes de recibir el alta deportiva debería recuperar una rodilla sin derrame, movilidad completa, fuerza del cuádriceps cercana a la pierna sana, control en apoyo monopodal y tolerancia a frenadas, cambios de dirección y acciones explosivas.
Después vendrá una progresión habitual: bicicleta y trabajo de fuerza, carrera lineal, cambios de ritmo, desplazamientos multidireccionales, tareas con balón, entrenamiento parcial con el grupo y, finalmente, sesiones completas antes de competir.
¿Cuál es hoy el plazo más razonable?
Antes de la operación, no existe un plazo serio que pueda darse como definitivo. Con la información conocida, solo pueden plantearse escenarios.
Si la intervención consiste en una meniscectomía parcial sin complicaciones, una ventana aproximada de seis a ocho semanas encajaría con lo observado en futbolistas profesionales, aunque el consenso admite una variabilidad de cuatro a doce semanas. Si el cirujano realiza una reparación o sutura meniscal, el horizonte pasa a ser de varios meses y puede acercarse a los cuatro-seis meses o más según el tipo de lesión.
La primera información realmente decisiva llegará después de la artroscopia: qué lesión exacta encontró el cirujano y qué hizo con el menisco. A partir de ahí será posible afinar mucho más el calendario.
Para el Deportivo, esa diferencia es enorme. Aubameyang había marcado en las cinco primeras jornadas y se había convertido en la principal referencia ofensiva del equipo. Hidalgo tendrá que reorganizar ahora las soluciones de ataque hasta conocer el verdadero alcance del postoperatorio.
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