El Deportivo afronta este miércoles en Riazor una de esas citas que sirven para medir de verdad el nivel competitivo de un proyecto. Después del empate ante el Getafe, el equipo de Antonio Hidalgo recibe al Sevilla a las 19:00 horas en la sexta jornada de LaLiga EA Sports, con la oportunidad de confirmar que su buen arranque no es una racha sino una tendencia.
El Dépor llega invicto y con sensaciones de equipo hecho. En Getafe no solo resistió un partido incómodo: tuvo fases para mandar, generó ocasiones y acabó con la sensación de que podía haber regresado a A Coruña con algo más que un punto. Esa lectura cambia el tono de la previa. Ya no se trata de comprobar si el recién ascendido puede competir en Primera, sino de ver hasta dónde puede llevar esa competitividad.
El Sevilla llega avisado
Luis García Plaza ha sido muy claro en la previa. El técnico sevillista considera que el Deportivo «no es un recién ascendido normal» y ha destacado cuatro factores: el músculo económico del club, el trabajo de la dirección deportiva, la labor de Antonio Hidalgo y el compromiso de los futbolistas.
Ese respeto no es retórico. García Plaza ha señalado la inversión realizada por el Dépor, la mezcla entre jugadores consolidados y futbolistas con margen de crecimiento y, sobre todo, la capacidad del equipo para adaptarse durante los partidos. También puso como ejemplo la implicación de su principal estrella, recordando un sprint defensivo de Aubameyang en los últimos minutos ante el Getafe.
El Sevilla, por tanto, no llega a Riazor esperando a un rival ingenuo. Llega preparado para enfrentarse a un equipo que cambia estructuras, corrige sobre la marcha y sabe alternar fases de presión alta con tramos de control.
La batalla del centro del campo
Uno de los focos estará en la medular. El Deportivo ha ido construyendo una zona central con más recursos y más competencia. Mario Soriano mantiene peso creativo, Lorenzo Amatucci aporta continuidad y lectura, y Marc Casadó va ganando presencia a medida que mejora su estado de forma y adaptación.
El propio Casadó reconoció después del empate en Getafe que ya se siente mucho mejor físicamente y que su adaptación al Dépor ha sido sencilla. Ese crecimiento puede ser importante ante un Sevilla que buscará robar alto y vivir en campo contrario. García Plaza explicó que esa presión avanzada forma parte de su idea de juego y que el equipo está entre los más agresivos de Europa a la hora de recuperar cerca del área rival.
Eso obligará al Dépor a ser limpio en la primera salida. Perder balones interiores cerca de su área puede convertir un partido controlado en una secuencia de ataques sevillistas. Superar esa primera presión, en cambio, abriría espacios para que Soriano, Yeremay o Aubameyang reciban de cara y con metros.
Aubameyang, una amenaza que ya condiciona al rival
El delantero gabonés llega al partido después de marcar en las cinco primeras jornadas. Más allá de la cifra, su capacidad para fijar centrales, atacar el espacio y aparecer en zonas de remate está dando al Deportivo una amenaza permanente.
El reto será que el equipo no dependa únicamente de su eficacia. El Dépor está generando suficiente fútbol como para repartir responsabilidades. Los laterales llegan, la segunda línea tiene presencia y el banquillo permite cambiar el ritmo. La siguiente frontera es que ese volumen de juego se traduzca en ventajas más amplias cuando el rival está sufriendo.
El Sevilla puede cambiar de dibujo
García Plaza no quiso desvelar su plan, pero sí dejó claro que maneja alternativas. Puede jugar con dos delanteros o reforzar el centro del campo con tres medios, y no vincula necesariamente una estructura a jugar en casa o fuera. Esa versatilidad obligará a Hidalgo a leer el partido desde el inicio.
El técnico sevillista también aseguró que para este encuentro no tiene necesidad de hacer rotaciones por carga física. Entre el último partido y la visita a Riazor considera que la plantilla ha recuperado de sobra, de modo que cualquier cambio será por decisión táctica. Eso reduce la posibilidad de encontrarse un Sevilla debilitado por el calendario.
Riazor y una semana que mide profundidad
El Deportivo afronta además una semana de alta exigencia. Tras el Sevilla llegará el Betis, también en Riazor, dentro de una secuencia que obliga a medir esfuerzos y a utilizar la profundidad de la plantilla. M90 ya repasó el plan semanal del Dépor ante Sevilla y Betis.
Ese contexto no debería desviar el foco del miércoles. El partido ante el Sevilla tiene entidad suficiente por sí mismo y puede servir para consolidar varias certezas: que el Dépor sabe competir ante equipos con más experiencia, que puede sostener el ritmo de Primera y que ya tiene herramientas para ganar partidos de esta exigencia.
La clave: convertir dominio en ventaja
El punto de Getafe reforzó la sensación de solidez, pero también dejó una advertencia. El Deportivo tuvo momentos para hacer más daño y no terminó de cerrar el encuentro. Esa cuestión aparece como una de las principales claves de esta previa: cuando el equipo consiga someter al Sevilla, tendrá que aprovecharlo.
En Primera los partidos cambian rápido. Un rival que parece controlado puede recuperar vida con una transición, una acción a balón parado o una pérdida mal gestionada. El Dépor ha aprendido a competir; ahora tiene que aprender a castigar sus mejores minutos.
Para quien busque la información práctica del encuentro, M90 tiene publicada la guía del Deportivo-Sevilla: horario, televisión y claves de la cita en Riazor. La previa se completará con cualquier novedad de última hora sobre convocatoria, estado físico o posibles cambios en el once antes del partido.