Antonio Hidalgo aprovechó la rueda de prensa previa a la visita al Getafe para detenerse en cuatro nombres propios del Deportivo: Luismi Cruz, Yeremay Hernández, José María Giménez y Marc Casadó. Cuatro futbolistas en momentos muy distintos, pero todos con un papel importante en un equipo que llega invicto a la quinta jornada y con ocho puntos de doce.
El técnico blanquiazul insistió en que el buen arranque no cambia el objetivo principal, pero sí dejó varias pistas sobre cómo está gestionando una plantilla mucho más profunda después del cierre del mercado. El Dépor visita este domingo 13 de septiembre, a las 18:30 horas, a un Getafe que Hidalgo considera especialmente exigente por su capacidad para llevar los partidos al duelo y a la disputa.
En M90 ya repasamos cómo llega el Getafe de Bordalás al encuentro, pero la comparecencia de Hidalgo dejó también una fotografía bastante clara del estado interno de varios jugadores.
Luismi: confianza y libertad por dentro
Luismi Cruz está siendo una de las piezas que mejor ha aprovechado este inicio de temporada. Hidalgo considera que la clave está en darle confianza y ubicarlo en zonas donde pueda explotar sus virtudes.
«Luis necesita confianza y encontrarse cómodo. Cuando juega por dentro está mucho más cómodo. Es una evidencia que está jugando a un gran nivel», explicó el entrenador.
La lectura encaja con lo visto en estas primeras jornadas. Luismi está encontrando más influencia cuando puede aparecer por dentro, relacionarse cerca del área y recibir con más libertad que cuando parte demasiado pegado a la banda.
Yeremay: «Sigue siendo diferencial»
Con Yeremay, el mensaje fue distinto. Hidalgo reconoce que el atacante todavía está en proceso de alcanzar su mejor punto físico y competitivo, pero no tiene ninguna duda sobre su jerarquía dentro del equipo.
«Tanto él como el resto están dando un paso adelante en la preparación. Sigue siendo diferencial y los minutos del otro día me gustaron muchísimo. Tenemos que ayudarle a encontrar su alegría», señaló.
Yeremay salió desde el banquillo en La Cerámica y dejó una actuación que convenció al cuerpo técnico. Hidalgo quiere recuperar esa versión desequilibrante sin acelerar un proceso que viene condicionado por una preparación de verano menos lineal de lo habitual.
Giménez, el carácter que Hidalgo necesitaba
La llegada de José María Giménez ha tenido un impacto inmediato. Fue titular en Villarreal y el entrenador destaca tanto su rendimiento como lo que aporta al vestuario.
«Es una pieza necesaria en cuanto a carácter. Él se ha aclimatado muy bien y es fundamental», resumió Hidalgo.
El central uruguayo añade experiencia, agresividad competitiva y liderazgo a una plantilla con numerosos futbolistas que están viviendo ahora sus primeros partidos en Primera. Su adaptación rápida ha permitido a Hidalgo utilizarlo prácticamente desde su llegada.
Casadó todavía busca su mejor forma
Marc Casadó también debutó en la victoria ante el Villarreal, pero su situación es distinta. El centrocampista llegó al Deportivo después de un verano irregular y todavía está completando su puesta a punto.
«Es un jugador que tiene pinta de coger la forma rápido, y a partir de ahí vamos a valorar los dos últimos entrenamientos y veremos qué decidimos sobre él», explicó Hidalgo.
El propio Casadó reconoció durante su presentación que necesitaba recuperar ritmo, aunque su entrada en La Cerámica ya dejó señales positivas. El centrocampista llegó cedido desde el Barcelona y explicó que la imagen de Riazor que conoció como rival influyó en su decisión de fichar por el Dépor.
Su presencia multiplica además las variantes de un centro del campo en el que Hidalgo ya dispone de Mario Soriano, Lorenzo Amatucci y otras piezas de enorme calidad. M90 analizó recientemente los quilates que reúne ahora la sala de máquinas deportivista.
Un Dépor con más alternativas
Las cuatro valoraciones ayudan a entender el nuevo escenario que maneja Hidalgo. Ya no se trata únicamente de elegir un once, sino de administrar estados de forma, perfiles y momentos dentro de una plantilla en la que la competencia ha aumentado de manera notable.
El entrenador quiere que Luismi mantenga la confianza, que Yeremay recupere su mejor alegría competitiva, que Giménez siga aportando personalidad y que Casadó alcance cuanto antes el ritmo necesario para entrar de lleno en la rotación.
Todo ello con una idea que Hidalgo repite desde el regreso a Primera: el Deportivo puede tener más talento y más recursos, pero el objetivo inmediato sigue siendo sumar. El siguiente examen será el Coliseum.