As Celtas ya tienen su primera noche copera para guardar en la memoria. El equipo vigués empató 0-0 con el Real Avilés Industrial tras 90 minutos muy cerrados y resolvió la eliminatoria en la tanda de penaltis por 4-2 para avanzar en la Copa de la Reina.
El estreno histórico de As Celtas en la Copa de la Reina tuvo todos los ingredientes de una eliminatoria: tensión, ocasiones contadas, un larguero, una tanda desde los once metros y una Madroa entregada. El conjunto de David Ferreiro no encontró el gol durante el tiempo reglamentario, pero mantuvo la cabeza fría cuando el partido se convirtió en un pulso de nervios.
Un 0-0 con ocasiones para romperlo
La primera parte fue equilibrada y con poco margen para el error, aunque las ocasiones más claras fueron locales. Andrea Albiol amenazó en los primeros minutos y la guardameta del Avilés también salió vencedora de un mano a mano con Noela Sánchez.
Antes del descanso, Noela Sánchez provocó un penalti y asumió el lanzamiento, pero Paula adivinó su intención y evitó el gol. El fallo no descentró a las viguesas, que todavía rozaron el 1-0 con una llegada de María Nogueira y el disparo de Tati Cruz al larguero.
Tras el descanso, el partido se convirtió en un monólogo celeste. As Celtas jugaron de forma continuada en campo rival, con Andrea Albiol insistiendo entre centros y remates y Paula Rodríguez ganando profundidad por la derecha. Ferreiro movió el banquillo en busca de más mordiente y dio entrada, entre otras, a Nara, Sara Debén y Sara Couso.
Con el partido entrando en su tramo decisivo, el 0-0 se hizo cada vez más pesado. El Avilés resistía y las celestes acumulaban metros. La sensación era clara: un detalle podía decidirlo todo. Pero el detalle no llegó antes del pitido final.
La tanda convierte el debut en una noche histórica
Sin prórroga, la eliminatoria se fue directamente a los penaltis. Ahí As Celtas estuvieron más firmes. Sara Couso abrió la tanda con acierto; Toubes y Albiol también convirtieron y, pese al lanzamiento detenido a Nara, las viguesas conservaron la ventaja.
El Avilés falló dos lanzamientos y la responsabilidad del penalti definitivo cayó en Sara Debén. No tembló. Gol, 4-2 en la tanda y clasificación para la siguiente ronda en el primer partido copero de la historia de As Celtas.
La fiesta fue completa en A Madroa, donde el club cifró la asistencia en 710 celtistas. Una cifra que acompañó una noche especial para toda la estructura femenina del Celta, con la presentación de equipos de cantera durante el encuentro.
As Celtas habían llegado a la cita después de derrotar al mismo rival por 2-1 en Liga apenas tres días antes. Esta vez el camino fue mucho más largo, más sufrido y más copero. El premio, también mayor: seguir vivas en el torneo del KO y añadir otra página a una temporada que acaba de empezar.
La previa ya advertía de que la eliminatoria tendría poco margen para el error y de que el formato podía llevar el partido hasta los penaltis. Ferreiro había agitado la convocatoria con cinco novedades para una noche que terminó teniendo exactamente el dramatismo que pedía una Copa.