El regreso del Deportivo a Primera no solo se está notando en la clasificación, en Riazor o en el ruido social que vuelve a rodear al equipo. También se está viendo en televisión. El Villarreal-Deportivo de la cuarta jornada reunió a 238.000 espectadores y alcanzó un 3,1% de cuota, una cifra que situó al encuentro entre los más vistos de toda la fecha.
Según los datos de audiencias difundidos por Fútbol en la TV, el duelo de La Cerámica quedó únicamente por detrás de partidos con Real Madrid, Barcelona o Atlético de Madrid implicados. El Betis-Real Madrid lideró con 813.000 espectadores y un 9,1% de cuota, el Valencia-Barcelona llegó a 728.000 y el Athletic-Atlético alcanzó 250.000 en una de sus emisiones.
El Dépor, por delante del resto
El dato adquiere todavía más peso cuando se compara con el resto de la jornada. El Villarreal-Deportivo superó al Espanyol-Sevilla, que se quedó en 237.000 espectadores, y también a encuentros como Rayo-Racing, Elche-Real Sociedad o Alavés-Osasuna. Es decir, fuera de los grandes focos tradicionales de Madrid, Barça y Atlético, el partido del Deportivo fue el que mejor respondió en audiencia.
La diferencia con el Espanyol-Sevilla fue mínima, apenas 1.000 espectadores, pero suficiente para reforzar una idea que ya venía asomando desde el arranque del curso: el Dépor ha recuperado capacidad de arrastre a escala nacional. No es solo un recién ascendido competitivo; vuelve a ser un equipo que genera interés más allá de Galicia.
El efecto del regreso a Primera
El contexto ayuda a explicarlo. El equipo de Antonio Hidalgo está firmando un inicio de temporada muy por encima de lo esperado y llega de imponerse 2-3 en La Cerámica, en un partido que confirmó el excelente momento competitivo del conjunto blanquiazul. En M90 ya contamos cómo Aubameyang decidió el asalto al Villarreal y cómo el equipo ha conseguido adaptarse a la máxima categoría con una velocidad impropia de un recién ascendido.
También influye el tirón de una plantilla con nombres de enorme impacto mediático. Aubameyang, José María Giménez, Marc Casadó o Adama Traoré elevan la dimensión del equipo y colocan al Deportivo en un escaparate mucho mayor. Pero el interés no se sostiene solo en los nombres: el equipo está respondiendo sobre el césped y el rendimiento multiplica la atención.
Ese crecimiento ya se aprecia también en la conversación alrededor del club. El gran arranque del Dépor en su regreso a Primera ha convertido cada jornada en un examen seguido con lupa, y la audiencia de La Cerámica es una muestra más de que el club vuelve a tener peso nacional.
Un dato que va más allá de una jornada
Una sola medición no basta para establecer una tendencia definitiva, pero sí deja una señal potente. El Deportivo compitió en audiencia con partidos de equipos asentados en Primera y quedó muy por encima de varios encuentros de la jornada. Para un club que acaba de regresar a la élite, el dato es especialmente significativo.
En el fútbol moderno, la relevancia también se mide en pantallas. Y en ese terreno, el Dépor empieza a jugar otra vez en una liga grande.