El Deportivo ha convertido su regreso a Primera en algo más que un buen arranque. Después de cuatro jornadas, el equipo de Antonio Hidalgo suma ocho puntos de doce, sigue invicto y ocupa la quinta posición de LaLiga EA Sports. Y hay un dato que pone en perspectiva lo que está haciendo: el Dépor volverá a cerrar una jornada en puestos de clasificación europea por primera vez en más de diez años.
La victoria por 2-3 en La Cerámica ante el Villarreal no solo confirmó el crecimiento competitivo del equipo. También dejó al conjunto coruñés en una zona de la tabla que llevaba demasiado tiempo sin pisar al término de una jornada. A falta de los dos partidos de este lunes —Getafe-Celta y Elche-Real Sociedad—, la quinta plaza blanquiazul ya no corre peligro: ninguno de los cuatro equipos implicados puede alcanzar los ocho puntos del Deportivo.
La última vez fue en agosto de 2016
La referencia histórica está en la segunda jornada de la temporada 2016/17. Aquel Deportivo, dirigido entonces por Gaizka Garitano, había comenzado el curso derrotando al Eibar por 2-1 en Riazor y empató después 0-0 ante el Betis en el Benito Villamarín. El partido de Sevilla se disputó el 26 de agosto de 2016 y, una vez completada la jornada dos días después, el Dépor quedó quinto con cuatro puntos.
Desde aquel cierre de jornada, el conjunto coruñés no volvió a terminar una fecha de Primera instalado en posiciones europeas. La comparación resulta todavía más llamativa por cómo terminó aquel curso. Lo que en agosto parecía un comienzo prometedor acabó derivando en una temporada de sufrimiento: el Deportivo terminó 16º con 36 puntos y aseguró la permanencia con más angustia de la que sugería aquel arranque.
Diez años después, la fotografía vuelve a mostrar al Dépor en la zona noble, pero el contexto es radicalmente distinto. Este equipo acaba de regresar a Primera y ha empezado compitiendo con una personalidad impropia de un recién ascendido: empate ante Elche, empate en Málaga, victoria frente al Valencia y, sobre todo, el golpe de autoridad ante el Villarreal en La Cerámica.
Ocho puntos, invicto y quinto
El balance de Hidalgo después de cuatro jornadas es de dos victorias y dos empates, con ocho goles a favor y cinco en contra. Por delante solo aparecen Barcelona, Alavés, Real Madrid y Betis. Por detrás están Atlético, Sevilla, Osasuna y Athletic, todos ellos con menos puntos a estas alturas.
El dato no cambia el discurso interno. Hidalgo ha insistido desde el inicio en que el objetivo es la permanencia y en que el equipo debe construir la temporada desde la humildad. M90 ya recogió esa idea antes de visitar al Villarreal, cuando el técnico dejó claro que la salvación sigue siendo la primera meta. Pero una cosa no invalida la otra: el Dépor puede mantener los pies en el suelo y, al mismo tiempo, disfrutar de una clasificación que hace apenas unos meses parecía lejana.
Un recién ascendido que no juega como tal
La clave del arranque no está solo en los resultados. El Deportivo ha sabido competir en escenarios distintos y responder a guiones muy diferentes. En Villarreal remontó dos veces un marcador adverso, encontró soluciones desde el banquillo y terminó ganando con un gol de Aubameyang en el tramo final. Esa profundidad de plantilla ya fue una de las lecturas que dejó el análisis de M90 después del partido.
Los fichajes han elevado el techo del equipo, pero también están respondiendo jugadores que ya estaban. Luismi Cruz marcó en La Cerámica, Eddahchouri volvió a aparecer como revulsivo y la estructura que llevó al equipo al ascenso sigue teniendo peso dentro del once. A eso se añade un Aubameyang que ha empezado el curso marcando en las cuatro jornadas.
Derecho a disfrutar, sin perder la perspectiva
La quinta plaza en septiembre no entrega billetes para Europa y nadie en A Coruña debería confundir cuatro jornadas con una temporada completa. El propio antecedente de 2016 sirve como recordatorio. Pero también sería absurdo rebajar todo lo que está haciendo este Deportivo hasta convertirlo en una simple anécdota.
Después de años fuera de Primera, de temporadas en Segunda y de un largo tránsito por categorías que parecían demasiado pequeñas para la historia del club, el Dépor vuelve a mirar la clasificación de arriba abajo y no al revés. Más de diez años después, terminará una jornada en puestos europeos. Hay mucho camino por delante, pero también hay derecho a disfrutarlo.