El técnico blanquiazul pone el foco en el factor campo antes del debut liguero ante el Sevilla: “Jugamos en ABANCA-RIAZOR, que es una baza importante”.
El Dépor ABANCA abre este sábado la Liga F ante el Sevilla con una idea muy clara en la cabeza de Alberto Rodríguez: convertir Riazor en un punto de apoyo desde la primera jornada. El entrenador deportivista insistió en la previa en el valor de jugar en casa y en la necesidad de competir desde el minuto uno ante un rival que exigirá precisión y paciencia.
La cita arranca a las 12:00 horas y llega después de una pretemporada en la que el equipo ha buscado crecer con balón y ganar solidez sin él. M90 ya repasó las claves del estreno ante el Sevilla, pero las palabras del técnico añaden ahora una lectura más futbolística del partido.
Riazor como ventaja competitiva
Rodríguez dejó claro que el escenario puede pesar. El Dépor ABANCA quiere que la amplitud de Riazor y el empuje de su gente ayuden a sostener los momentos delicados de un estreno que, como casi todos los primeros partidos de Liga, puede tener más tensión que brillo.
El mensaje del entrenador también encaja con la línea marcada durante el verano: un equipo valiente, capaz de asumir fases con balón y preparado para competir cuando el partido se vuelva más directo. La clave estará en no regalar transiciones y en saber atacar a un Sevilla que también llega con ambición al arranque del campeonato.
Un primer examen para medir el salto
El debut servirá además para empezar a comprobar si el Dépor ABANCA puede dar ese paso adelante que ha ido reclamando durante la preparación. La temporada anterior dejó una base competitiva y el verano ha añadido piezas para elevar el techo del equipo.
Con Riazor como escenario y la Liga F levantando el telón, el primer listón llega pronto. El resultado será importante, pero también la sensación que deje un bloque que quiere empezar el curso mirando de frente a cualquiera.