El delantero iraní, de 34 años, abandona el Olympiacos y abre una nueva etapa en Emiratos después de pasar por Porto e Inter de Milán.
Mehdi Taremi cambia de escenario. El delantero iraní ha dejado el Olympiacos para incorporarse al Al Wasl, uno de los grandes clubes de Emiratos Árabes Unidos, en un movimiento que devuelve al goleador asiático al fútbol del Golfo después de una larga etapa europea.
El atacante, de 34 años, llega a Dubái con una mochila cargada de experiencia. Tras sus primeros pasos en Irán y una etapa en el Al-Gharafa catarí, Taremi construyó buena parte de su prestigio en Portugal. Pasó por el Rio Ave y terminó explotando en el Porto, donde se convirtió en uno de los delanteros más reconocibles del campeonato.
De Porto e Inter a un nuevo desafío
Su rendimiento en Portugal le abrió la puerta del Inter de Milán y posteriormente del Olympiacos. Ahora el Al Wasl incorpora un delantero acostumbrado a competir en torneos europeos y con una amplia trayectoria internacional con Irán.
El movimiento encaja en la apuesta del club de Dubái por elevar su nivel competitivo tanto en el campeonato doméstico como en sus compromisos continentales. El Al Wasl ha comenzado con fuerza la temporada y añade a su ataque un futbolista capaz de ofrecer juego de espaldas, experiencia en el área y oficio en noches de máxima exigencia.
Otro nombre de peso que mira hacia Asia
El fichaje se suma a una tendencia que continúa ganando protagonistas: futbolistas con recorrido en las principales ligas europeas eligen proyectos asiáticos en la última parte de su carrera, pero ya no necesariamente como simple estación final. La inversión y el nivel competitivo han convertido esas operaciones en movimientos de mercado de primer orden.
M90 viene siguiendo también otros golpes recientes del mercado internacional, como la renovación de João Pedro con el Chelsea y el impactante estreno del Hull ante el Manchester United.
Taremi inicia ahora una etapa diferente en un Al Wasl que quiere competir arriba y que encuentra en el iraní un delantero contrastado para sus retos domésticos y continentales.
