El Pontevedra CF entra en la recta final del mercado con una idea bastante definida: no inflar la plantilla y concentrar los últimos esfuerzos en la parcela ofensiva. El equipo de Rubén Domínguez cuenta ahora mismo con 20 jugadores en dinámica de primer equipo y todavía dispone de margen para completar un grupo pensado para competir con una estructura corta y mucha competencia interna.
La llegada de Reda Ergouai permitió cubrir una de las necesidades más claras en defensa y desplaza ahora el foco hacia arriba. El club granate mantiene espacio para reforzar el ataque y el escenario apunta a dos perfiles ofensivos como prioridad para el tramo final del mercado.
Una plantilla corta por decisión
La idea no es nueva en Pasarón. El Pontevedra ya trabajó con un grupo ajustado la pasada temporada y la fórmula terminó funcionando: el equipo compitió hasta el final por acercarse a la zona de playoff y encontró soluciones sin necesidad de manejar una plantilla especialmente larga.
El curso 2026/27 mantiene esa filosofía, aunque con una renovación profunda. De los 20 futbolistas que componen actualmente el primer equipo, nueve continúan de la pasada campaña y once son incorporaciones. Raúl Marqueta, Juanra, Álvaro Pérez, Ander Vidorreta, Yelko Pino, Tiago Rodríguez, Álex González, Alberto Gil y Álex Comparada forman el núcleo que sigue del curso anterior.
El resto responde a una reconstrucción amplia, pero sin cambiar la lógica del proyecto: menos acumulación de efectivos y más intención de encontrar futbolistas que eleven realmente el nivel.
Dos movimientos para completar el frente ofensivo
Con la defensa reforzada tras la incorporación de Reda Ergouai, la atención se concentra ahora en las posiciones de ataque. El Pontevedra dispone todavía de dos fichas sénior libres y tres sub-23, por lo que existe margen administrativo suficiente para ajustar la plantilla sin necesidad de forzar salidas inmediatas.
El contexto invita, sin embargo, a la paciencia. El club no necesita completar todas las fichas disponibles y puede esperar a que los últimos días de mercado abran oportunidades que ahora no están al alcance. La prioridad pasa por acertar, no por llenar huecos.
La cantera gana peso en un grupo corto
Ese modelo convierte además al Pontevedra B en una pieza todavía más importante. El filial afrontará la temporada en Tercera Federación y varios de sus jugadores ya están participando en entrenamientos y amistosos con el primer equipo.
La conexión entre ambos conjuntos ofrece a Rubén Domínguez margen para sostener una plantilla corta sin renunciar a soluciones durante una temporada larga. El cambio de planificación para el triangular de Muxía, que disputará finalmente el filial, también encaja en esa voluntad de dar rodaje competitivo a los jugadores que pueden actuar como apoyo del primer equipo.
El precedente del último cierre de mercado
El Pontevedra ya vivió una situación parecida hace un año. En el cierre del verano de 2025 aceleró varias operaciones ofensivas en los últimos días, con incorporaciones que llegaron prácticamente sobre la bocina.
Ahora vuelve a afrontar el tramo decisivo con margen, pero sin ansiedad. La estructura principal está levantada, la defensa acaba de sumar una pieza y el ataque concentra las decisiones que pueden terminar de definir el techo de la plantilla. Quedan pocos movimientos, pero probablemente serán los que más condicionen el dibujo definitivo del Pontevedra 2026/27.