El filial afronta este viernes un triangular ante Arosa y Compostela con el estreno en Primera Federación cada vez más cerca y varias decisiones todavía abiertas en la plantilla
La pretemporada del Deportivo Fabril entra en una fase distinta. Hasta ahora, Manuel Pablo ha utilizado los amistosos para repartir minutos, probar futbolistas, acelerar a los juveniles y comprobar qué perfiles pueden sostener el salto a Primera Federación. A partir de este fin de semana, sin embargo, cada ensayo empieza a parecerse bastante más a una decisión. El filial disputará este viernes 14 de agosto en Cambados un triangular frente al Arosa SC y la SD Compostela, dos adversarios de Segunda Federación que obligarán al grupo blanquiazul a competir en dos partidos de 45 minutos y con poco margen para esconderse.
La cita llega en un momento especialmente interesante. El Fabril inició la preparación con una convocatoria amplísima y una criba importante por delante, pero el calendario ya empieza a estrecharse. El debut oficial está fijado para el 29 de agosto ante la AD Mérida en el Romano José Fouto, de modo que Manuel Pablo necesita pasar progresivamente de la experimentación a una estructura mucho más reconocible.
Dos partidos cortos, muchas respuestas por encontrar
El formato del triangular de Cambados resulta especialmente útil para un filial en construcción. El Fabril tendrá que adaptarse a dos rivales diferentes en apenas unas horas, manejar esfuerzos y responder a contextos de partido muy comprimidos. El calendario de pretemporada del Compostela incluye la cita de Cambados ante Fabril y Arosa, una jornada pensada para sumar minutos competitivos antes de que agosto entre en su tramo definitivo.
Para Manuel Pablo, el resultado seguirá siendo secundario, pero ya no lo serán tanto determinadas respuestas individuales. La Primera Federación exigirá al filial convivir con partidos cerrados, duelos físicos y rivales con futbolistas mucho más hechos. La capacidad para competir durante 45 minutos intensos, resetear y volver a hacerlo frente a otro adversario ofrecerá información valiosa sobre quién está preparado para ocupar un espacio real en la rotación.
Álvaro Fraga ha convertido agosto en una oportunidad
Entre los nombres que han ganado terreno aparece Álvaro Fraga. El zurdo de Valdoviño fue uno de los grandes protagonistas del último amistoso en Astorga, donde el Fabril perdía 2-0 en el tramo final y terminó rescatando un empate gracias a dos goles suyos en apenas cuatro minutos, el segundo de falta directa. Más allá de ese doblete, la pretemporada le está permitiendo enseñar que el salto desde el juvenil no tiene por qué ser únicamente un proceso de aprendizaje.
Fraga representa precisamente uno de los dilemas más interesantes del verano fabrilista: cuánto espacio reservar a los futbolistas que llegan desde abajo cuando el equipo acaba de ascender a una categoría mucho más exigente. El filial está obligado a competir, pero su razón de ser continúa siendo desarrollar talento para el primer equipo. Encontrar ese equilibrio será una de las claves de Manuel Pablo durante todo el curso.
Aoufir sigue examinándose en el centro de la defensa
Otro caso que continúa abierto es el de Hatim Aoufir. El central marroquí de 20 años llegó a Abegondo a prueba y ha ido ganando protagonismo hasta encadenar titularidades ante Real Madrid Castilla y Atlético Astorga. Su incorporación definitiva todavía no está confirmada, pero su evolución dentro de la pretemporada demuestra que el cuerpo técnico quiere seguir observándolo antes de tomar una decisión.
La defensa, además, ha estado condicionada desde el comienzo de la preparación. Damián Canedo continúa su proceso de recuperación tras la grave lesión de la pasada temporada, mientras otros futbolistas han alternado dinámicas con el primer equipo. Ese contexto convierte cada minuto de Aoufir en una prueba con consecuencias reales para la composición final de la plantilla.
La lesión de Jairo obliga a redistribuir responsabilidades
El verano también dejó un golpe importante con Jairo Noriega. El centrocampista sufrió una rotura del ligamento cruzado y tuvo que pasar por quirófano, una ausencia de larga duración que modifica la planificación de una zona del campo en la que el Fabril había construido buena parte de su identidad. La baja de Jairo obliga a otros centrocampistas a asumir más peso y reduce el margen para afrontar el curso únicamente con la base del equipo del ascenso.
Las incorporaciones de Justino Barbosa y Koke San José aportaron talento y energía a la plantilla, pero la fotografía del Fabril sigue siendo la de un proyecto joven, en movimiento y con varios futbolistas todavía peleando por definir su sitio. Eso explica que este tramo de agosto tenga un valor especial: no se trata solo de preparar la primera jornada, sino de determinar quiénes serán realmente los protagonistas cuando empiecen a repartirse puntos.
Mérida ya aparece al fondo
El estreno en Primera Federación no concederá demasiado margen para aterrizar. El Fabril comenzará fuera de casa, ante una AD Mérida acostumbrada a la categoría y en un escenario como el Romano José Fouto. Antes de ese viaje todavía quedan oportunidades para ajustar el equipo, pero el triangular de Cambados marca una frontera bastante clara entre la primera parte de la pretemporada y la fase en la que Manuel Pablo tendrá que empezar a elegir.
Fraga quiere demostrar que su explosión no fue puntual. Aoufir sigue buscando una ficha. Los juveniles intentan demostrar que la edad no debe cerrarles la puerta y los futbolistas del bloque del ascenso deben elevar el nivel para competir un escalón más arriba. Dos partidos de 45 minutos parecen poca cosa, pero para varios jugadores del Fabril pueden pesar bastante más que eso.