El central marroquí de 20 años continúa a prueba en Abegondo y ha pasado de los primeros minutos de pretemporada a salir de inicio ante el Castilla y el Astorga mientras el filial termina de perfilar su plantilla para Primera Federación
Hatim Aoufir empieza a dejar de ser un simple invitado en la pretemporada del Deportivo Fabril. El central marroquí de 20 años llegó a Abegondo para ponerse a prueba ante Manuel Pablo y, después de participar durante las primeras semanas de preparación, ha ido ganando presencia hasta ser titular en los dos últimos amistosos del filial blanquiazul, frente al Real Madrid Castilla y al Atlético Astorga. Su continuidad todavía no está decidida, pero el número de oportunidades que está recibiendo confirma que el examen continúa abierto.
La situación adquiere especial interés porque el Fabril se encuentra precisamente en una fase de definición de plantilla. Manuel Pablo comenzó la preparación con 35 futbolistas y una importante criba por delante, mezclando jugadores que regresaban de cesión, jóvenes que daban el salto desde categorías inferiores, futbolistas ya consolidados en el filial y varios nombres cuyo futuro todavía debía resolverse antes del estreno en Primera Federación.
De Marruecos a una oportunidad en Abegondo
Aoufir llegó al Fabril procedente del Union Touarga Sportif de Marruecos. Es defensa central y ha sido internacional con la selección marroquí sub-18, unas credenciales que llevaron al Deportivo a observarlo directamente durante la pretemporada antes de decidir si puede incorporarse definitivamente al proyecto del filial.
Su participación ha ido creciendo con el paso de los amistosos. Ya dispuso de minutos frente al Lugo y posteriormente apareció en el once inicial ante el Real Madrid Castilla en Viveiro. El marroquí formó parte de una defensa que consiguió mantener el encuentro equilibrado durante prácticamente todo el partido antes de que el conjunto blanco se impusiera por 0-1 con un penalti transformado en el tramo final.
Tres días después volvió a recibir otra oportunidad desde el comienzo. Frente al Atlético Astorga, Aoufir formó pareja en el eje defensivo con Malick Ndiaye y disputó la primera mitad antes de ser sustituido por David Fernández al descanso. Esa segunda titularidad consecutiva resulta especialmente significativa para un futbolista que continúa a prueba y que necesita aprovechar cada minuto para convencer a Manuel Pablo de que puede ofrecer soluciones en una temporada de mayor exigencia.
Una defensa todavía por ordenar
El contexto también juega un papel importante. La defensa ha sido una de las líneas más condicionadas durante este inicio de preparación del Fabril. Damián Canedo continúa recuperándose de la grave lesión de rodilla sufrida la pasada temporada, mientras futbolistas como Samu Fernández y Quique Teijo han pasado parte del verano trabajando en dinámica del primer equipo, una circunstancia que redujo las alternativas disponibles durante las primeras semanas.
La búsqueda de soluciones para el centro de la defensa tampoco es completamente nueva. Cuando comenzó la pretemporada, Manuel Pablo contaba con pocos centrales específicos disponibles y esa demarcación aparecía como una de las posiciones susceptibles de ser reforzadas. El técnico ya había apuntado al finalizar el pasado curso que el salto a Primera Federación no requeriría una revolución completa, aunque sí ajustes concretos para elevar el nivel competitivo del grupo.
Aoufir aparece precisamente dentro de ese escenario. Su presencia no garantiza que el Deportivo termine ofreciéndole una ficha, pero sí permite al cuerpo técnico evaluar una alternativa joven antes de acudir definitivamente al mercado. Para un filial, además, ese tipo de perfiles encajan dentro de una planificación donde el margen de crecimiento pesa prácticamente tanto como el rendimiento inmediato.
Un Fabril cargado de juventud
La visita a Astorga ofreció una fotografía bastante ilustrativa del momento actual del equipo. Manuel Pablo presentó un once con cuatro futbolistas todavía en edad juvenil: Rodrigo Leiva, Pablo García, Jorge Vega y Leandro Altieri. A ellos se añadieron Lucas Castro e Íker Gil, dos jugadores que acaban de dar el salto al fútbol sénior, además de otros futbolistas que tuvieron una participación mucho más reducida durante la temporada del ascenso.
El objetivo de estos encuentros va, por tanto, bastante más allá de preparar un once para la primera jornada. Manuel Pablo está utilizando agosto para determinar qué jóvenes pueden soportar desde ahora el salto competitivo de Primera Federación, cuáles necesitan continuar creciendo en otras categorías y qué posiciones requieren todavía alguna incorporación exterior.
Dentro de esa pelea también aparece Álvaro Fraga, uno de los futbolistas que más está llamando a la puerta durante este verano. El zurdo de Valdoviño dio otro golpe encima de la mesa en Astorga al firmar los dos goles que permitieron levantar un 2-0 en los últimos minutos, prolongando una pretemporada en la que está acumulando argumentos para seguir ganando protagonismo.
Una plantilla que ha cambiado durante el verano
El Fabril tampoco llega a este punto con exactamente el mismo grupo que comenzó la preparación. Mario Nájera abandonó definitivamente el Deportivo para incorporarse al CD Lugo, mientras que Jairo Noriega sufrió una rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda y fue intervenido quirúrgicamente, una lesión que lo mantendrá apartado de los terrenos de juego durante buena parte de la temporada.
En cuanto a incorporaciones confirmadas, el club anunció durante julio las llegadas de Justino Barbosa y Koke San José. Este último aterrizó procedente del Rayo Majadahonda después de disputar 32 partidos en Segunda Federación durante la pasada temporada y firmó contrato hasta junio de 2027. El propio Deportivo presentó a Koke como la segunda incorporación específica para el filial después de la llegada del delantero Justino.
La combinación de jugadores del equipo campeón, retornados de cesión, juveniles, nuevas incorporaciones y futbolistas a prueba explica por qué Manuel Pablo todavía está utilizando prácticamente cada amistoso como un examen. El ascenso a Primera Federación obliga además a elevar el nivel de exigencia, porque el salto desde Segunda Federación no solo supone enfrentarse a mejores rivales, sino también competir durante 38 jornadas contra clubes construidos expresamente para pelear por objetivos inmediatos.
Aoufir entra en la fase decisiva del examen
Ahí es donde adquieren valor las dos últimas titularidades de Hatim Aoufir. Frente al Castilla tuvo que medirse a uno de los filiales con mayor talento individual del fútbol español y ante el Astorga volvió a aparecer desde el inicio dentro de un once todavía más joven. Manuel Pablo continúa acumulando información y, mientras no exista una comunicación oficial del Deportivo, no puede darse por hecha su incorporación.
Lo que sí puede afirmarse es que sigue dentro del proceso de evaluación y que sus oportunidades han aumentado en lugar de reducirse. En una pretemporada con numerosos futbolistas peleando por un espacio, pasar de los primeros minutos de prueba a encadenar dos encuentros como titular supone una señal de que el cuerpo técnico quiere seguir viéndolo en situaciones competitivas.
El calendario marca además una fecha a partir de la cual ya no habrá margen para demasiados experimentos. El Fabril debutará oficialmente en Primera Federación el sábado 29 de agosto a las 19:15 horas ante la AD Mérida en el Estadio Romano José Fouto, un estreno que obligará a Manuel Pablo a llegar con una plantilla mucho más definida que la que comenzó a trabajar en julio.
Hasta entonces, el entrenador debe transformar aquella convocatoria multitudinaria en un grupo preparado para competir en el tercer escalón del fútbol español. Aoufir llegó a Abegondo como uno de los nombres con interrogante y todavía sigue teniendo que convencer, pero dos titularidades consecutivas indican que su candidatura continúa viva y que el central marroquí ha conseguido, como mínimo, seguir avanzando rondas en una criba cada vez más exigente.