El mediapunta sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y tendrá que pasar por quirófano después de lesionarse en el amistoso frente al Oviedo Vetusta
Durísimo contratiempo para el CD Lugo cuando apenas quedan unas semanas para que comience la competición oficial. Mario Nájera sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, una lesión que obligará al futbolista a ser intervenido quirúrgicamente y que deja al conjunto albivermello sin uno de sus fichajes más ilusionantes del verano. El plazo de recuperación dependerá de su evolución tras la operación.
El golpe resulta todavía más cruel por el momento en el que se produce. Nájera había aterrizado en el Anxo Carro el 31 de julio, después de convertirse en una de las grandes revelaciones del Fabril, y apenas había comenzado a coger velocidad de crucero con su nuevo equipo. El Lugo apostó por el mediapunta con un contrato para las dos próximas temporadas.
La alarma de Ribadeo termina en la peor noticia
La lesión se produjo durante el amistoso disputado el pasado sábado frente al Real Oviedo Vetusta en el Pepe Barrera de Ribadeo. Nájera sufrió un traumatismo en la rodilla derecha y tuvo que abandonar el encuentro, dejando desde ese momento una evidente preocupación en el entorno albivermello. Los estudios médicos posteriores confirmaron finalmente la rotura del ligamento cruzado anterior.
La retirada de Nájera ya había encendido todas las alarmas tras el encuentro. Lo que entonces quedaba pendiente de las pruebas médicas se ha convertido en uno de los peores escenarios posibles para futbolista y club.
El mediapunta será sometido a una intervención quirúrgica en los próximos días. El Lugo no ha establecido un periodo concreto de baja y limita el pronóstico a la evolución posterior del jugador, por lo que cualquier fecha sobre su regreso sería ahora prematura.
De debutar ante el Fabril a frenar en seco su nueva etapa
Nájera apenas había tenido tiempo para comenzar su aventura como albivermello. Su estreno llegó el 1 de agosto precisamente frente al Fabril, su anterior equipo, en el amistoso disputado en Pol. Entró durante la segunda mitad y dejó algunas pinceladas de la movilidad y capacidad para aparecer entre líneas que llevaron al Lugo a apostar por su incorporación.
Siete días después llegó el percance de Ribadeo.
El contraste es especialmente duro para un futbolista que llegaba al Lugo después de completar una notable campaña en el filial deportivista y que veía en el conjunto rojiblanco la oportunidad de asentarse definitivamente en el fútbol sénior.
Su fichaje aportaba al equipo creatividad por dentro, llegada y capacidad para desenvolverse en diferentes alturas del ataque. Ahora, esa pieza desaparece de los planes inmediatos cuando la pretemporada entra precisamente en su fase más específica.
Un nuevo problema para Borja Fernández
La lesión también obliga a Borja Fernández a reajustar sus alternativas ofensivas. No porque Nájera fuese el delantero centro que todavía persigue el mercado lucense, sino porque su perfil ofrecía soluciones diferentes alrededor del área y aumentaba las posibilidades para configurar el frente de ataque.
El Lugo continúa trabajando precisamente en la incorporación de un atacante con características muy concretas. Borja Fernández ya dibujó el perfil del delantero que busca el equipo: velocidad, capacidad para atacar espacios y trabajo sin balón.
La baja de Nájera no convierte necesariamente esa búsqueda en una operación para sustituirlo, porque ocupan registros distintos, pero sí reduce el fondo de armario ofensivo justo cuando el cuerpo técnico comenzaba a ensamblar las piezas.
Un frenazo cruel para uno de los fichajes del verano
Nájera había llegado a Lugo con todo por delante. Su rendimiento en el Fabril le había permitido dar un nuevo paso en su carrera y el club albivermello le ofrecía un escenario idóneo para seguir creciendo.
El fútbol, sin embargo, le ha colocado el primer gran obstáculo prácticamente antes de empezar.
Ahora desaparecen las prisas deportivas. La prioridad pasa por la operación, la recuperación y un regreso que únicamente deberá producirse cuando la rodilla esté preparada. Para el Lugo queda el contratiempo de perder una pieza que apenas había podido estrenar.
La pretemporada debía servir para integrar a Mario Nájera en su nuevo equipo. Apenas doce días después de anunciar su fichaje, el mediapunta tiene por delante un partido mucho más largo: el de volver.