El técnico albivermello confirma que el club trabaja en la llegada de un cuarto central y de un delantero con unas características que ahora mismo no encuentra en su plantilla
El CD Lugo ha afinado su búsqueda en el mercado. A menos de tres semanas para el comienzo de la Primera Federación, Borja Fernández ha concretado públicamente cuáles son dos de las posiciones en las que el club continúa trabajando y, especialmente, qué características pretende encontrar en el delantero que todavía quiere añadir a su ataque. El técnico mantiene entre las prioridades la llegada de un cuarto central y reclama arriba un futbolista capaz de amenazar la espalda de las defensas y ofrecer un registro que actualmente considera ausente en la plantilla.
La actualización resulta relevante porque permite avanzar respecto a la fotografía que manejábamos hace unos días. M90 analizaba entonces tres posiciones todavía susceptibles de ser reforzadas: central, extremo zurdo y delantero. Las últimas palabras de Borja Fernández no permiten afirmar que el jugador de banda haya desaparecido definitivamente de la planificación, pero sí dejan claro dónde coloca ahora el entrenador las necesidades que considera más concretas: un defensa más para completar la rotación y un punta con un perfil muy determinado.
Un delantero que ataque la espalda de los centrales
Borja Fernández fue especialmente descriptivo al hablar del atacante. El Lugo busca un futbolista que “rompa ao espazo” y que sea un perfil incómodo, de esos delanteros que obligan a los centrales a correr hacia su propia portería y convierten cada balón profundo en una pequeña discusión de pareja. El entrenador resumió esa característica utilizando una expresión muy de vestuario: quiere un atacante “pesado” en el buen sentido futbolístico de la palabra, insistente, agresivo en sus movimientos y difícil de sujetar.
El matiz más interesante llegó cuando explicó que ese registro no está representado actualmente en la plantilla, al menos de la manera que pretende para su modelo. Por tanto, el mercado no busca simplemente añadir otro nombre al frente ofensivo, sino incorporar una herramienta táctica diferente. El objetivo es disponer de un punta capaz de estirar al equipo, atacar los espacios a la espalda de la zaga y permitir que los jugadores que actúan entre líneas encuentren más metros para recibir.
Ese planteamiento complementaría bien perfiles como el de Mario Nájera, fichado el 31 de julio después de su destacada temporada en el Fabril. El riojano llega como mediapunta, con capacidad para moverse entre líneas y aportar gol desde segunda línea, después de firmar 15 tantos en 32 partidos durante la temporada del ascenso del filial deportivista. M90 analizó su llegada al Anxo Carro, mientras el propio Lugo lo presentó como un futbolista de llegada y producción ofensiva más que como una referencia fija dentro del área.
El cuarto central sigue en la lista
La otra prioridad confirmada por Borja Fernández está en la defensa. El entrenador aseguró que el club sigue buscando “ese cuarto central”, una necesidad que ya aparecía en las últimas informaciones sobre la configuración de la plantilla y que continúa sin resolverse.
El Lugo ha realizado buena parte de su reconstrucción defensiva durante este verano. Entre las incorporaciones aparecen Pol Moreno y Hugo Pascual para el eje de la zaga, además de los laterales Simón Luca y Rufo Lucero, dentro de una renovación considerable después de una temporada en la que el club se quedó lejos de los objetivos que se había marcado. A comienzos de esta semana, El Progreso cifraba en nueve los fichajes realizados por la dirección deportiva de Javi Recio y señalaba que todavía se esperaban al menos dos movimientos más.
La confirmación de Borja Fernández estrecha ahora el foco. El técnico quiere suficiente profundidad en una temporada larga y exigente y entiende que disponer de cuatro centrales permitirá afrontar sanciones, lesiones y diferentes estructuras defensivas sin quedarse corto en una posición especialmente sensible.
La rodilla de Nájera, pendiente de evolución
La actualidad del Lugo dejó además un contratiempo con Mario Nájera, que tuvo que abandonar el último amistoso después de sufrir molestias en una rodilla. Borja Fernández reconoció que inicialmente la acción generó preocupación, aunque las primeras sensaciones son bastante menos negativas de lo que se temió en el momento de la lesión.
El entrenador evitó dar un diagnóstico definitivo porque las pruebas todavía estaban en marcha, pero apuntó que, si se confirman esas primeras impresiones, el mediapunta podría estar recuperado en aproximadamente dos o tres semanas. Esa previsión debe tomarse todavía como orientativa y no como un parte médico oficial, precisamente porque el propio técnico dejó claro que aún no existía una certeza absoluta sobre el alcance de la dolencia.
La situación llega apenas diez días después de que Nájera firmase por dos temporadas. El futbolista de 23 años había comenzado rápidamente a entrar en la dinámica albivermella tras incorporarse desde el Fabril, donde fue uno de los grandes protagonistas del ascenso a Primera Federación.
Buide sale para encontrar los minutos que no tendría en Lugo
El mercado también se mueve en dirección contraria. Manu Buide jugará esta temporada en el Ourense CF, una operación confirmada oficialmente por el CD Lugo el pasado 6 de agosto. El club explicó que el objetivo es que el canterano disponga de minutos, gane experiencia y continúe su desarrollo antes de regresar al proyecto albivermello.
Borja Fernández añadió ahora el razonamiento deportivo detrás de la decisión. El entrenador considera que Buide tendría pocas oportunidades esta temporada y que, ante la imposibilidad de ofrecerle el contexto competitivo adecuado dentro de la estructura actual, la opción de competir en Segunda Federación con el Ourense CF resulta beneficiosa para su crecimiento.
La operación encaja en una planificación que todavía tiene movimientos pendientes tanto de entrada como de salida. El Lugo ha avanzado considerablemente en la construcción del bloque durante julio y los primeros días de agosto, pero todavía conserva margen para ajustar determinadas piezas antes de que el mercado quede definitivamente cerrado.
El mercado entra ahora en una fase mucho más específica
La principal diferencia respecto a unas semanas atrás está precisamente ahí. El Lugo ya no necesita construir líneas enteras, sino localizar características concretas que complementen lo existente. El cuarto central responde a una cuestión de profundidad y equilibrio defensivo; el delantero, en cambio, parece responder directamente a una necesidad de modelo de juego.
Borja Fernández quiere un futbolista que obligue a defender metros, amenace continuamente la espalda y genere espacios para los jugadores que aparecen por detrás. No busca únicamente goles sobre el currículum, sino una pieza capaz de cambiar el comportamiento de las defensas rivales, algo particularmente valioso en una Primera Federación donde muchos encuentros terminan convertidos en auténticas guerras de trincheras.
El siguiente examen llegará el miércoles 12 de agosto, cuando el Lugo se enfrente al Bergantiños FC a las 19:30 horas en el Juan Baleato. Después quedarán los amistosos ante Coruxo y Ourense CF antes del estreno liguero, previsto para el domingo 30 de agosto frente a Unionistas en Salamanca. Todavía queda tiempo para trabajar sobre el césped y también para que Javi Recio encuentre en el mercado ese delantero que Borja Fernández ya ha dibujado con bastante precisión.