Lendoiro carga contra la directiva del Deportivo: «Un torpedo a la línea de flotación del deportivismo»
El conflicto entre una parte de la afición del Deportivo y la directiva del club ha sumado esta semana una voz de peso inesperada. Augusto César Lendoiro, expresidente del club durante más de dos décadas, ha publicado un artículo de opinión recogido por COPE Coruña en el que carga con dureza contra las últimas decisiones tomadas por la entidad blanquiazul en materia de fichajes, precios de abonos y las nuevas normas para los socios de Marathon.
Dudas sobre los fichajes: «Insultantemente jóvenes» para el salto a Primera
Lendoiro reconoce que, salvo en el caso de Amatucci, jugador al que dice conocer bien, desconoce el nivel real del resto de incorporaciones, pero admite que le preocupa que los refuerzos sean futbolistas «insultantemente jóvenes» que llegan de competiciones muy inferiores a la exigencia de LaLiga. El expresidente sitúa al club ante lo que define como una «peligrosa disyuntiva»: que el mercado se convierta en un acierto de la dirección deportiva o en un error que se pague caro al final de la temporada.
Una subida de abonos que llega hasta el 95% en algunas zonas
El grueso de las críticas de Lendoiro se centra, no obstante, en el terreno económico y social, donde asegura que existe «unanimidad» entre la afición. Según los datos que recoge en su artículo, los carnés anuales subirán un mínimo del 35% en tribuna y preferencia superior, cerca de un 60% de media en el resto del estadio, y hasta un 95% en la zona de Pabellón Curva Superior. A eso se suma que, a diferencia de la pasada temporada, el acceso a los partidos del Fabril y del equipo femenino ya no estará incluido en el carné del primer equipo, sino que costará 40 euros adicionales.
El choque con la Federación de Peñas y la situación de Marathon
El expresidente reserva su crítica más dura para la ruptura de relaciones con la Federación de Peñas y las nuevas exigencias impuestas a los socios de la grada de Marathon, a los que considera sometidos a una suerte de humillación institucional. Lendoiro recuerda el cierre de esa grada tras el asesinato del aficionado del Deportivo conocido como Jimmy, y advierte de que exigir ahora a esos socios normas que no se aplican al resto del estadio equivale a tratarlos como «personas non gratas» en un espacio que, según sus palabras, ellos mismos han ayudado a construir. El artículo termina con un llamamiento directo al presidente Escotet para que sea él quien «apague el incendio» que, según Lendoiro, ha iniciado la propia directiva.