El club vigués busca cerrar la cesión del extremo marroquí, aunque el PSV solo se plantea por ahora una venta definitiva
El Celta de Vigo ha puesto el foco en el mercado holandés para reforzar su ataque exterior. Según trasciende en medios neerlandeses, el club céltico estaría interesado en hacerse con los servicios de Couhaib Driouech, extremo izquierdo del PSV Eindhoven, aunque la fórmula que plantea el conjunto vigués no coincide del todo con la que maneja el club neerlandés.
El interés por Driouech no es nuevo: ya a finales de mayo se conoció que varios clubes seguían de cerca su situación, aunque hasta ahora no había nada concreto sobre la mesa. El Celta sería el club que más se ha movido en las últimas horas, con la intención de hacerse con el jugador en calidad de cedido. El problema es que el PSV, por el momento, solo estaría dispuesto a negociar una venta definitiva, lo que complica que la operación pueda cerrarse en los términos que busca el club gallego.
Driouech, nacido en Haarlem en 2002 y de nacionalidad marroquí, es un extremo zurdo de 1,75 metros que llegó al PSV en el verano de 2024 procedente del Excelsior. Desde entonces ha disputado partidos de Eredivisie, Champions League y Copa de Países Bajos, sumando minutos de forma intermitente en una plantilla de gran nivel. Su rendimiento esta temporada, con varios goles y asistencias en su casillero, ha despertado el interés de clubes fuera de Países Bajos pese a no ser un fijo en el once neerlandés. Su contrato con el PSV se extiende hasta el verano de 2029, lo que también complica cualquier operación, ya que el club de Eindhoven entiende que su rendimiento debe traducirse en un traspaso de cierta entidad económica.
La operación, en cualquier caso, está condicionada por la postura de ambos clubes: mientras el Celta prioriza la cesión para no comprometer una inversión elevada en un jugador que no es titular indiscutible en su equipo actual, el PSV parece decidido a no dejarlo salir sin recibir un traspaso a cambio. Habrá que ver en las próximas semanas si alguna de las dos posiciones se mueve lo suficiente como para destrabar una negociación que, por el momento, sigue en una fase muy preliminar.