El derbi ante el Celta será el único desplazamiento por debajo de los 300 kilómetros, en una temporada que llevará a la afición blanquiazul hasta los 900 kilómetros en sus viajes más largos
Volver a Primera División no solo es un reto deportivo para el Deportivo: también lo es logístico para su afición. El club coruñés y sus seguidores tendrán que recorrer más de 23.000 kilómetros esta temporada, casi 12.000 de ida y otros tantos de vuelta, para acompañar al equipo de Antonio Hidalgo en las 19 plazas que visitará en la máxima categoría. Este martes, con la presentación oficial del calendario, se conocerá el orden exacto de esos desplazamientos, pero la geografía de la nueva Primera ya deja clara una cosa: el deportivismo va a viajar mucho.
La explicación está en cómo se reparten los veinte equipos de la categoría por el mapa. Madrid concentra a cuatro clubes (Real Madrid, Atlético, Rayo Vallecano y Getafe), la Comunidad Valenciana a otros cuatro (Valencia, Levante, Villarreal y Elche), el País Vasco a tres (Athletic, Real Sociedad y Alavés), Andalucía a otros tres (Sevilla, Betis y Málaga), Cataluña a dos (Barcelona y Espanyol), y Cantabria a uno (Racing). Esa concentración en grandes áreas metropolitanas deja a Galicia, salvo por el derbi gallego, bastante alejada de la mayoría de sus rivales.
El derbi, la única cita cercana
Precisamente el regreso de O Noso Derbi a Primera División será el alivio logístico de la temporada: los 130 kilómetros que separan Riazor de Balaídos serán, con diferencia, el desplazamiento más corto de todo el calendario. El siguiente destino más cercano ya da un salto considerable hasta los casi 400 kilómetros: Santander, plaza del Racing, el otro equipo recién ascendido junto al Deportivo esta temporada.
A partir de ahí, los viajes se concentran en el País Vasco: San Mamés y Mendizorroza completan, junto a Balaídos y El Sardinero, el cuarteto de destinos por debajo de los 500 kilómetros desde A Coruña. Anoeta, en San Sebastián, ya supera esa cifra, a una distancia similar a la de Pamplona y El Sadar de Osasuna. El destino más accesible en términos de frecuencia será, paradójicamente, el más visitado: Madrid, donde el Deportivo jugará hasta cuatro veces esta temporada, repartidas entre el Santiago Bernabéu, el Metropolitano, Vallecas y el Coliseum.
Andalucía y el Mediterráneo, los destinos más exigentes
La distancia se convierte en el verdadero reto a partir de ahí. Sevilla y La Cartuja, sede provisional del Betis, rondan los 700 kilómetros desde Riazor, mientras que La Rosaleda malagueña se eleva hasta los 811. En la costa mediterránea esperan otros cuatro destinos por encima o en torno a los 800 kilómetros: La Cerámica, Mestalla, el Ciutat de Valencia y el Martínez Valero. Los dos desplazamientos más largos de la temporada serán a Barcelona, donde tanto el Camp Nou como el RCDE Stadium rondan los 900 kilómetros desde A Coruña, aunque son también de los pocos destinos con vuelo directo desde el aeropuerto de Alvedro.
El sorteo de este martes terminará de dar forma a la cuenta atrás que vive el deportivismo desde hace semanas, definiendo el orden exacto en el que se sucederán todos estos viajes. Sea cual sea el calendario que depare la Federación, una cosa es segura: en las 19 plazas que visitará esta temporada, por lejos que estén de A Coruña, el Deportivo no jugará nunca solo.