El Celta, contra el reloj para evitar 15 millones de números rojos
El Celta tiene menos de una semana para resolver un problema que puede condicionar buena parte de su próxima temporada. El club afronta el cierre de su ejercicio económico el próximo 30 de junio con un agujero proyectado de 15 millones de euros, una cifra que no está obligado a cubrir, pero cuyas consecuencias podrían ser negativas si no logra una venta importante antes de esa fecha.
De los 32 a los 15 millones: el recorte ya conseguido
La cifra que preocupa en A Sede no siempre fue de 15 millones. El buen rendimiento del equipo en la Europa League y algunas operaciones del mercado de invierno ya permitieron reducir el agujero inicial, que se proyectaba en torno a los 32 millones de euros. Ilaix Moriba sigue siendo el nombre preferido para protagonizar esa venta, pero la mala noticia para Marco Garcés es que, de momento, no ha llegado ninguna oferta en firme a Vigo, con el tiempo cada vez más en contra.
Un problema que se aplazaría, pero también se agravaría
Según el analista Lois Pedrayo, no lograr esa venta antes del 30 de junio no eliminaría el problema, sino que lo trasladaría a la temporada siguiente con más intensidad. El experto explica que el club necesitará vender de nuevo el próximo verano, aunque por una cantidad inferior a la de los últimos años, pero advierte de que la carga añadida de los 15 millones actuales complicaría seriamente la planificación deportiva a corto y medio plazo. De hecho, si la operación no se cierra en julio, el problema de cara al 1 de julio de 2027 podría rondar entre 25 y 30 millones de euros en total.
La Juventus, atenta a la fecha límite
La urgencia económica del Celta no es un secreto, y eso lo saben también los clubes que negocian con el conjunto vigués. La Juventus, interesada en Moriba, conoce la necesidad de ingresar 15 millones antes del 30 de junio y utiliza ese dato en la negociación, a la espera de ver si las conversaciones se prolongan más allá de esa fecha, momento en el que la presión económica del Celta seguiría existiendo, aunque en una cuantía menor.
Un límite salarial que se ha disparado un 50% en tres años
Parte del origen del problema está en la evolución del límite salarial celeste, que ha pasado de unos 60 millones de euros a casi 90 millones en el último ejercicio. Pedrayo señala que esa subida no vino acompañada de un crecimiento equivalente en los ingresos, una combinación que, sumada a algunos fichajes fallidos de etapas anteriores, explica buena parte de la situación actual. El club, eso sí, cuenta con una hoja de ruta de mercado ya definida y con una gestión económica prudente en años anteriores que le ha permitido no tener deuda bancaria, un colchón de reservas que evita que la situación sea tan dramática como la vivida por otros clubes en circunstancias similares.