El francés busca alcanzar al argentino en la cima absoluta del gol mundialista
El Mundial 2026 ha arrancado con un duelo paralelo que promete acompañar todo el torneo: la pugna entre Kylian Mbappé y Lionel Messi por convertirse en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo. Dos generaciones, dos estilos, una misma obsesión: el trono que durante más de una década ha pertenecido a Miroslav Klose.
La jornada inaugural dejó el primer capítulo de esta rivalidad servido en bandeja. Mbappé abrió fuego con un doblete en la victoria de Francia ante Senegal (3-1), alcanzando los 14 goles en su historial mundialista. Pero horas después, Messi respondió con un hat-trick histórico ante Argelia que le permitió dar un salto de tres goles de golpe, llegando hasta los 16 e igualando a Klose en lo más alto del ranking. El argentino, a sus 38 años, dejó claro que no piensa cederle el protagonismo al francés sin pelear.
La diferencia entre ambos va mucho más allá de los números. Messi llega a su sexta y probablemente última Copa del Mundo, con la urgencia del que sabe que esta es su última oportunidad de escribir su nombre en solitario en la historia. Mbappé, con 27 años recién cumplidos, tiene por delante potencialmente dos o tres Mundiales más para reescribir el récord absoluto sin la presión del tiempo. Es la carrera del veterano contra el reloj frente al fenómeno que apenas empieza a explotar su prime goleador en la competición.
El morbo añadido es que ambos coincidirán como rivales directos en el césped: Francia y Argentina comparten fase de grupos con selecciones distintas, pero un cruce en fases eliminatorias no es descartable si ambas selecciones siguen su camino, lo que añadiría una capa extra de tensión a un duelo que ya tiene tintes históricos. Mientras tanto, no hay que olvidar a un tercer hombre en la ecuación: el brasileño Ronaldo Nazário, con 15 goles, sigue ahí en medio, recordando que el camino hacia la cima nunca es tan sencillo como parece.
Francia vuelve a jugar el lunes 22 de junio ante Irak, y Argentina se mide a Austria ese mismo día. Dos nuevas oportunidades para que Mbappé y Messi sigan escribiendo, gol a gol, el desenlace de una de las rivalidades más bonitas que ha dejado el arranque de este Mundial.