Una sola noche, una avalancha de marcas que redefinen su lugar en la historia del fútbol
El hat-trick de Lionel Messi ante Argelia no fue solo un triplete espectacular: fue una noche en la que el argentino pulverizó récords a una velocidad difícil de asimilar. Según los datos estadísticos recopilados tras el encuentro, Messi acumula ya una colección de marcas que ningún otro futbolista en la historia de las Copas del Mundo puede igualar.
El más comentado es el del máximo goleador histórico empatado con Miroslav Klose, con 16 goles cada uno. Pero esa es solo la punta del iceberg. Messi es ya el jugador con más torneos mundialistas disputados (6), más partidos jugados (26), más partidos como capitán (19) y más participaciones en goles, sumando 24 entre tantos y asistencias.
Hay récords que rozan lo surrealista. Messi es el único futbolista en anotar en una Copa del Mundo en su adolescencia, sus veinte, sus treinta y sus cuarenta —bueno, prácticamente, ya que cumple 39 años esta misma semana—. Es también el único jugador en asistir en cinco Mundiales diferentes y el único en anotar y asistir en el mismo partido en cuatro ocasiones distintas a lo largo de su carrera mundialista.
El capítulo de las edades es especialmente llamativo. El rosarino es ahora el jugador más veterano en anotar un hat-trick en la historia del torneo, arrebatándole el récord a Cristiano Ronaldo. Y no se queda ahí: también es el más veterano en anotar su quinto, sexto, séptimo y así sucesivamente hasta su decimosexto gol mundialista, además de ostentar la mayor brecha temporal entre un primer y un último gol en Copas del Mundo: veinte años exactos, desde aquel debut goleador en Alemania 2006 hasta esta noche en Kansas City.
A nivel argentino, Messi ya tenía en su poder el récord de más goles para la Albiceleste en Mundiales, y ahora suma el de más asistencias del combinado nacional en la competición, empatado con Diego Armando Maradona con ocho. La gesta llega además en un contexto muy especial: fue su partido número 200 con la camiseta argentina, un broche perfecto para una noche que ya se ha quedado grabada en los libros de historia del fútbol mundial.
Lo más llamativo de todo es que Messi sigue compitiendo de tú a tú con futbolistas veinte años más jóvenes. Mientras Kylian Mbappé persigue desde el tercer escalón histórico, el argentino ha demostrado en una sola noche que el reloj, por una vez, parece haberse detenido para él.