Jugadores del primer equipo, entrenadores de la base y trabajadores del Atlético Arteixo denuncian públicamente que el club adeuda tres mensualidades a la plantilla y dos al resto del personal, una situación que según el comunicado se repite desde hace temporadas y que conviveron en silencio mientras peleaban hasta el final por el ascenso a Segunda Federación
El Atlético Arteixo vive un terremoto interno. Apenas dos días después de caer ante la SD Compostela en la final gallega del playoff de ascenso a Segunda Federación, los integrantes del primer equipo, junto con entrenadores de la base y trabajadores de la entidad, han hecho público un duro comunicado en el que denuncian «continuos retrasos e impagos» de los salarios comprometidos por el club y una «falta de transparencia y comunicación por parte de la directiva».
Tres mensualidades sin cobrar
El comunicado, fechado en Arteixo el 9 de junio, cifra la deuda con precisión: el club adeuda tres mensualidades a los integrantes del primer equipo y dos mensualidades a entrenadores y trabajadores de la entidad. Y lo más grave, según los firmantes, es que no se trata de una situación puntual: «se viene repitiendo durante las últimas temporadas, agravándose progresivamente y generando una creciente incertidumbre tanto a nivel profesional como personal».
A la problemática económica se suma, denuncian, el silencio de la directiva. Pese a las diferentes conversaciones mantenidas —»iniciadas en su totalidad por los propios jugadores y trabajadores»—, aseguran que en ningún momento se les ha trasladado información clara sobre la situación real de la entidad ni se han planteado soluciones concretas.
Compitieron en silencio hasta la final
Quizá lo más llamativo del comunicado es el contexto deportivo en el que se produce. Pese a los impagos, el primer equipo siguió compitiendo «con el máximo compromiso, profesionalidad y respeto hacia el club», luchando hasta el final por el ascenso a Segunda Federación. El Arteixo llegó a la final gallega del playoff, donde cayó en la prórroga ante el Compostela tras una eliminatoria igualadísima.
Los firmantes explican que optaron por no hacer pública la situación hasta ahora «con el fin de no perjudicar el rendimiento deportivo del equipo ni desviar la atención del trabajo realizado durante toda la temporada». Terminada la competición, consideran que «ha llegado el momento de trasladar esta realidad» en defensa de los derechos de jugadores, entrenadores y trabajadores.
Preocupación por el futuro de la base
El comunicado pone el acento en lo que está en juego más allá del primer equipo: el futuro de una entidad por la que pasan cientos de niños, niñas y jóvenes. «Nuestro único objetivo es contribuir a que el Club Atlético Arteixo pueda superar esta situación y garantizar que siga siendo un espacio donde cientos de niños, niñas y jóvenes puedan disfrutar, formarse y crecer a través del fútbol», señalan los firmantes.
El texto se cierra con un agradecimiento a las familias, la afición y «todo el pueblo de Arteixo» por el apoyo recibido, y con el deseo de que el club «recupere la estabilidad y la transparencia que merece». El equipo cayó con honor en la final gallega ante el Compostela tras una temporada sobresaliente en lo deportivo, lo que hace aún más meritorio —y más doloroso— el contraste con la situación que ahora sale a la luz. El fútbol gallego suma un nuevo caso de impagos en la Tercera Federación que ojalá se resuelva cuanto antes.