Antonio Hidalgo tiene un problema, pero también una oportunidad para cambiar el dibujo del Deportivo. Las bajas en la medular y las lesiones de Pierre-Emerick Aubameyang y Zakaria Eddahchouri han reducido las opciones naturales en dos zonas clave, y el amistoso ante el FC Porto dejó una pista interesante: Yeremay Hernández puede ganar protagonismo por dentro.
El canario actuó en zonas centrales de la segunda línea ofensiva frente al conjunto portugués, un movimiento que permite imaginar un Dépor menos dependiente de un delantero centro clásico y más orientado a juntar talento entre líneas. Con la visita a la Real Sociedad del domingo ya en el horizonte, esa variante puede convertirse en algo más que una prueba de parón.
Yeremay deja la cal para recibir entre líneas
El cambio no consiste únicamente en mover a Yeremay unos metros. Cuando parte desde banda, su fútbol suele nacer en el uno contra uno, la conducción y la diagonal hacia dentro. Como mediapunta, en cambio, puede recibir directamente entre los centrocampistas y los centrales rivales, girar cerca del área y conectar antes con los atacantes.
Ante el Porto, Hidalgo utilizó al atacante en ese espacio central dentro de una estructura en la que Asp Jensen y los jugadores de banda podían atacar la profundidad. El resultado no debe extrapolarse de forma automática a un partido oficial, pero sí dejó una alternativa táctica reconocible.
Las bajas empujan al Dépor hacia otra estructura
El contexto ayuda a entender el ensayo. Aubameyang y Eddahchouri continúan fuera, mientras Marc Casadó también está lesionado y Lorenzo Amatucci ha trabajado de forma específica durante el parón. El Deportivo, además, ha tenido que gestionar el regreso escalonado de sus internacionales.
En ese escenario, el equipo puede perder presencia de área y músculo en el centro del campo, pero ganar movilidad. La vuelta de Bil Nsongo, que regresa de Camerún como único nueve natural disponible de la primera plantilla, ofrece una referencia, aunque no obliga necesariamente a jugar con un punta permanentemente fijado entre centrales.
Un ataque más móvil ante una Real que obliga a pensar
La visita a Anoeta plantea además un partido diferente a los amistosos del parón. La Real Sociedad suele defender con alturas y distancias que exigen precisión para encontrar al hombre libre. Un jugador como Yeremay por dentro puede servir para atraer mediocampistas, liberar carriles exteriores y generar superioridades cerca de la frontal.
La clave estará en quién ocupa después los espacios que deja. Si Yeremay recibe por dentro, los laterales y extremos deberán dar amplitud; si Nsongo fija centrales, el canario puede aparecer a su espalda; y si Hidalgo apuesta por un frente más móvil, Asp Jensen, Mella o Mario Soriano pueden intercambiar posiciones alrededor del área.
El amistoso ante el Porto dejó algo más que un 1-3
El Deportivo perdió 1-3 ante el FC Porto, pero el encuentro tenía un objetivo mucho más amplio que el resultado. Hidalgo repartió minutos entre 25 futbolistas durante los dos amistosos del parón y utilizó esas citas para probar jugadores y mecanismos con muchas ausencias.
Yeremay fue uno de los futbolistas con más carga: acumuló 172 minutos entre Penafiel y Porto. Esa continuidad, unida a su ubicación más interior en Riazor, deja una pista que puede tener recorrido.
No significa que el Deportivo vaya a recuperar de forma permanente un “10” clásico. El fútbol de Hidalgo es mucho más dinámico que eso. Pero sí abre una posibilidad: que Yeremay deje de ser únicamente el jugador que desequilibra desde fuera para convertirse también en el futbolista que recibe donde más daño hace, justo por detrás de la última línea rival.