Cinco jornadas han bastado para que la Liga Nacional Juvenil gallega se apriete por arriba. RC Celta B, Auriense CA y ED Xuventude Oroso comparten el liderato con 13 puntos de 15 posibles, mientras el Coruxo aparece inmediatamente detrás con 11. Hay un dato que retrata todavía mejor el arranque: ninguno de los cuatro ha perdido todavía.
La clasificación dibuja así una pelea abierta entre proyectos de cantera muy diferentes, pero con un denominador común: regularidad desde la primera jornada. El Celta B encabeza la tabla por diferencia de goles, con 15 tantos a favor y solo uno en contra. Oroso presenta también 15 goles marcados y cuatro encajados, mientras el Auriense suma 11 a favor y tres en contra.
La categoría ya llegaba al curso con un nivel especialmente alto tras el regreso de varios equipos desde División de Honor. Cinco jornadas después, la igualdad está confirmando esa previsión.
Celta B: 15 goles y una sola concesión
El vigente campeón ha vuelto a salir con el pie en el acelerador. El Juvenil B celeste suma cuatro victorias y un empate, con una diferencia de +14 que le permite ocupar el primer puesto.
El dato defensivo es especialmente llamativo: un solo gol encajado en cinco partidos. En una categoría donde los marcadores suelen abrirse con facilidad, esa solidez le está dando al Celta una ventaja importante en la pelea por arriba.
Oroso y Auriense no ceden terreno
El Xuventude Oroso lleva exactamente la misma hoja de resultados: cuatro triunfos, un empate y ninguna derrota. Sus 15 goles anotados lo sitúan al nivel del Celta en producción ofensiva, aunque ha recibido cuatro.
El Auriense también suma 13 puntos y continúa invicto. Su balance de 11 goles a favor y tres en contra confirma que el equipo ourensano no está arriba por casualidad. Los tres han convertido el inicio de curso en una carrera prácticamente paralela.
El Coruxo, cuarto y también sin perder
Un escalón por debajo aparece el Coruxo, con 11 puntos después de tres victorias y dos empates. Es el cuarto equipo del grupo que todavía no conoce la derrota.
Eso deja una imagen poco habitual después de cinco jornadas: los cuatro primeros de la clasificación permanecen invictos. Detrás, Racing de Ferrol es quinto con ocho puntos, mientras Deportivo B, Pontevedra, Montañeros y Areosa forman un bloque de perseguidores con siete.
Una categoría sin margen para dormirse
La lectura todavía es temprana, pero ya hay una conclusión clara: el ascenso y la pelea por la parte alta no apuntan a tener un dominador cómodo. Tres equipos están empatados a 13 puntos y el cuarto está a solo dos.
Con 29 jornadas todavía por delante, cualquier tropiezo puede mover media clasificación. Y eso convierte cada fin de semana en una jornada de presión para los de arriba: nadie ha conseguido todavía abrir hueco.
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