El Torre sí compitió y volvió a puntuar. Tras una semana de incertidumbre interna, el equipo de Monte Alto empató 2-2 con el Orillamar el domingo 18 de octubre, en la séptima jornada del grupo 1 de Primera Futgal. El estreno de Alejandro Álvarez en el banquillo terminó con un punto y con la imbatibilidad conservada.
El empate sitúa la historia en un escenario diferente al de los días previos: el partido se disputó. Eso no permite afirmar, por sí solo, que todas las discrepancias internas estén resueltas.
Una semana que fue más allá del resultado
Según las informaciones de Santi Mendoza en DXT Campeón, el cese de Jacobo Barallobre provocó el respaldo de buena parte de la plantilla al técnico y abrió conversaciones con la directiva. El conjunto llevaba dos victorias y cuatro empates cuando se produjo el cambio.
El mismo medio informó después de la llegada de Alejandro Álvarez. Su primera sesión se desarrolló con pocos jugadores del primer equipo y participación de juveniles, en un contexto todavía delicado.
Un empate que prolonga la resistencia deportiva
El domingo, el Torre se adelantó con goles de Salah e Imad y el Orillamar respondió por medio de Gonzalo y Román, según la crónica de la jornada de DXT. Los visitantes terminaron la fecha en sexta posición, aún sin perder.
La cuenta queda en dos triunfos y cinco empates: once puntos en siete partidos. El contraste es significativo: la tensión fuera del campo no se ha traducido en una derrota en el campeonato. El reto ahora será convertir esa continuidad competitiva en estabilidad para trabajar y seguir sumando.
