El interés del Sporting de Portugal por Yeremay, una historia que viene de mayo y que ahora se reaviva
El nombre de Yeremay Hernández vuelve a sonar en Portugal. El periodista italiano Matteo Moretto, especializado en mercado de fichajes, ha señalado que el Sporting CP sitúa al extremo canario «en lo más alto de su lista» de objetivos, aunque reconoce que se trata de «un fichaje muy complicado», no solo por el precio, sino también por la voluntad del propio futbolista. Moretto matiza, eso sí, que el club luso «quiere intentarlo».
No es la primera vez: Sporting y Benfica ya pujaban por él en mayo
La información no es nueva del todo. El propio Moretto ya había adelantado el pasado 21 de mayo que tanto el Sporting como el Benfica mantenían conversaciones abiertas por Yeremay, con «los dos clubes presionando» para hacerse con sus servicios. Lo que cambia ahora es el matiz: dos meses después, y ya con el mercado veraniego avanzado, el periodista sitúa al Sporting como el club portugués que más fuerte pelea, aunque sin el Benfica descartado del todo en la operación.
El Deportivo, con la puerta cerrada desde junio
La posición del club coruñés, en cualquier caso, no ha cambiado desde que se conocieran los primeros rumores. El consejero delegado Massimo Benassi ya dejó claro en junio, en una entrevista al diario portugués Record, que Yeremay «no está en el mercado» y que el Deportivo no necesita vender jugadores en este momento. El extremo, formado en la cantera blanquiazul y con contrato hasta 2030, se ha convertido en una de las piezas más importantes del proyecto de Antonio Hidalgo de cara al regreso a Primera División.
Una operación que, de momento, sigue en el terreno de la especulación
Pese a la insistencia lusa, todo apunta a que cualquier movimiento en torno a Yeremay tendría que salvar varios obstáculos: la negativa expresa del club, la propia voluntad del jugador —que en el pasado ha mostrado en varias ocasiones su compromiso con el proyecto deportivista— y, previsiblemente, una cláusula de rescisión elevada. Por el momento, y mientras no haya una oferta formal sobre la mesa, la operación se mantiene en el terreno de lo especulativo, aunque el interés luso, que ya dura meses, no parece tener intención de desaparecer.