Un único refuerzo para la delantera: la confianza de Soriano en Bil Nsongo y Zaka marca el resto del verano
Mientras la afición blanquiazul sigue soñando con nombres como Ayoze Pérez, Fede Viñas o Álvaro Morata, Fernando Soriano dejó claro este martes, en la presentación de Teun Gijselhart, que el club se conformará con un solo refuerzo más arriba. «En principio iremos con uno y luego veremos. Confiamos mucho en Bil y en Zaka. Han dado un paso importante», explicó el director de fútbol, dejando claro que la llegada de un nuevo «9» es un hecho, pero que no habrá una remodelación completa de la delantera: el resto de la responsabilidad ofensiva seguirá recayendo en los dos atacantes ya presentes en la plantilla.
Perfil con más experiencia para lo que resta de mercado
Soriano explicó también el giro de perfil que se avecina en las próximas incorporaciones. Tras una primera tanda de fichajes centrada casi por completo en la juventud, el director deportivo adelantó que el club buscará ahora jugadores con más rodaje, capaces de hacer de guía para los recién llegados, «como fueron Lucas o Escudero en su momento». Sin querer dar una cifra cerrada, sí confirmó que el número de refuerzos pendientes ronda los tres: «No quiero que os quedéis con una cifra. Lo normal es que haya tres incorporaciones más».
«No fichamos para vender»: el club descarta depender de traspasos
Preguntado por si el resto de la inversión dependía de alguna salida importante, Soriano fue tajante: «No hemos pensado en fichar para vender, lo que no quiere decir que no se pueda vender. No hay ninguna necesidad de vender a ningún jugador para costear la inversión en lo que venga». Sobre el techo salarial, evitó cifras concretas pero dejó un mensaje inequívoco sobre la ambición del proyecto: «No hablamos de cifras, pero bastante más arriba del año anterior».
La pretemporada, el verdadero filtro antes de cerrar cualquier operación
Con el mercado apenas en su segunda semana y mes y medio todavía por delante, Soriano insistió en que no habrá movimientos precipitados, y situó los entrenamientos de pretemporada como el auténtico termómetro de lo que falta por decidir: «A veces no se le da la importancia necesaria. Puedes tener alguna duda y en pretemporada la duda desaparece o aparece». El director deportivo tuvo que ejercer también de portavoz institucional sobre el conflicto abierto con las peñas, prefiriendo no entrar en el fondo del asunto más allá de mostrar confianza en que club y afición encuentren puntos de encuentro.