El Compostela Juvenil ya tiene su primera victoria en División de Honor. Después de tres derrotas consecutivas, el conjunto santiagués ganó 0-2 al Solares-Medio Cudeyo y encontró en Cantabria el resultado que llevaba buscando desde el inicio de la temporada.
El encuentro cruzaba a los dos equipos que llegaban a la cuarta jornada sin puntuar. El Compostela arrastraba un inicio especialmente duro, con derrotas ante la Gimnástica, el Real Oviedo y el Sporting. El viaje a Solares era, por tanto, mucho más que un partido de octubre: era una oportunidad para cortar la dinámica antes de que la tabla empezase a abrir una brecha.
Primera victoria y primera portería a cero
El 0-2 cumple dos objetivos de golpe. Son los primeros tres puntos del curso y también la primera vez que el equipo mantiene su portería a cero esta temporada.
La reacción adquiere más valor después del duro 6-0 encajado en Oviedo. Aquel resultado dejó al equipo tocado, pero no lo sacó del camino. Este domingo respondió con una victoria fuera de casa y sin conceder.
Un triunfo que cambia la semana
El Compostela no sale de la zona baja por arte de magia, ni una victoria borra las dificultades del arranque. Sí modifica el escenario inmediato: pasa de cero a tres puntos, deja atrás la condición de equipo sin victorias y gana una referencia competitiva a la que agarrarse.
El Grupo 1 está dejando diferencias importantes desde muy pronto, con el Celta lanzado arriba y varios equipos gallegos sumando con regularidad. Para el Compostela, el objetivo inmediato era detener la caída. En Solares lo consiguió.
De tres golpes a una respuesta
La temporada juvenil es larga y las dinámicas cambian rápido. El 0-2 no resuelve todos los problemas, pero sí rompe el peor dato posible: el casillero a cero. Después de tres semanas a contrapié, el Compostela vuelve de Cantabria con su primera alegría y con una portería a cero que puede servir como punto de partida.