Rubén Domínguez volvió al banquillo del Pontevedra en A Malata después de seis partidos de sanción y lo hizo con una derrota por 2-0 ante el Racing de Ferrol. Pese al marcador y a jugar más de media hora con diez por la expulsión de Alberto Gil, el entrenador granate quiso poner el foco en la respuesta de su equipo: «Lo hemos intentado hasta el final», según recoge PontevedraViva en su valoración posterior al derbi.
El resultado deja al Pontevedra sin premio en un encuentro que se mantuvo abierto durante buena parte de la tarde. Etienne Eto’o hizo el 1-0 en el minuto 43 y la roja a Alberto Gil, después de la revisión en el FVS, cambió de forma importante el escenario de la segunda mitad.
Un Pontevedra obligado a sobrevivir con diez
Hasta la expulsión, el encuentro había transitado por un equilibrio considerable. El Pontevedra tuvo fases de iniciativa y llegó a amenazar la portería de Lucas Díaz, mientras el Racing fue creciendo hasta encontrar el gol justo antes del descanso.
Con un futbolista menos desde el minuto 56, el equipo de Domínguez tuvo que modificar el plan. El Racing acumuló más presencia en campo contrario y generó ocasiones para ampliar la ventaja, pero los granates consiguieron mantenerse dentro del partido hasta el tramo final.
El 2-0 de Dani Ojeda llegó en el minuto 86. Aun así, el Pontevedra continuó buscando portería y todavía forzó acciones cerca del área ferrolana durante los nueve minutos de añadido. Esa resistencia hasta el cierre es la idea que resumió Domínguez tras el encuentro: «Lo hemos intentado hasta el final».
Regreso al mismo escenario cinco meses después
El partido tenía además una carga especial para el entrenador. Domínguez regresaba al banquillo después de cumplir seis encuentros de suspensión, cuatro de ellos derivados de sus declaraciones posteriores al anterior Racing-Pontevedra disputado en A Malata.
En la previa ya había tratado de enfriar cualquier idea de revancha y había insistido en centrarse en el nuevo partido. El regreso terminó siendo exigente: derrota, expulsión y un encuentro que obligó al Pontevedra a resistir durante más de media hora en inferioridad.
Cuatro jornadas sin ganar
El 2-0 prolonga además la racha sin victorias del conjunto granate. Después de comenzar la temporada con dos triunfos, el Pontevedra había enlazado una derrota y dos empates antes de viajar a Ferrol. La caída en A Malata amplía esa secuencia a cuatro jornadas.
El contexto, sin embargo, explica parte del desarrollo de este último partido. El Racing terminó imponiéndose con los goles de Eto’o y Ojeda, pero el Pontevedra sostuvo el 1-0 durante casi media hora después de quedarse con diez y siguió buscando una opción para volver a meterse en el derbi.
La siguiente oportunidad de cambiar la dinámica llegará en Pasarón. El mensaje inmediato de Rubén Domínguez tras la derrota fue sencillo y centrado en el esfuerzo: el Pontevedra no encontró el resultado, pero no dejó de intentarlo hasta el último minuto.
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