Investigadores de la historia deportiva gallega reclaman a la Federación que no certifique aniversarios únicamente a partir de la tradición de los clubes y que exija documentos que acrediten su fundación y su continuidad jurídica.
La celebración de varios centenarios ha abierto un debate incómodo en el fútbol gallego: ¿basta con reivindicar el origen de una tradición deportiva o es necesario demostrar que la entidad actual mantiene una continuidad documental con aquel primer equipo? Historiadores e investigadores cuestionan el criterio empleado por la Real Federación Galega de Fútbol (RFGF) para conceder diplomas y respaldar institucionalmente algunos aniversarios.
La controversia afecta especialmente al Tyde FC y al Céltiga FC, dos clubes que sitúan sus raíces en 1926. La reclamación no pretende negar que en Tui o A Illa de Arousa se jugase al fútbol hace un siglo, sino determinar si los equipos actuales pueden considerarse, histórica y administrativamente, la misma entidad nacida entonces.
El caso del Tyde y el problema de la continuidad
La versión divulgada por los investigadores sostiene que el primer Tyde FC nació en 1926, desapareció en 1929 después de una fusión y que la entidad surgida posteriormente tampoco sobrevivió a la Guerra Civil. Según esa línea documental, el club actual habría iniciado su trayectoria federativa en 1965, cuando constan su expediente de ingreso y su reglamento ante la entonces Federación Gallega.
El propio Tyde, en el apartado dedicado a su historia, vincula sus orígenes al fútbol practicado en Tui desde comienzos del siglo XX y fija en 1926 el nacimiento del primer equipo con ese nombre. Ahí está precisamente el nudo del debate: una cosa es la herencia deportiva y sentimental y otra la continuidad orgánica de una sociedad deportiva a través de desapariciones, fusiones o refundaciones.
Los investigadores también ponen bajo revisión el centenario del Céltiga, respaldado por la Federación durante los actos conmemorativos de 2026. M90 informó en junio de la celebración de los cien años del Céltiga y el Gran Peña con presencia federativa. La nueva denuncia obliga ahora a diferenciar entre la fecha tradicional asumida por los clubes y la documentación que demostraría una continuidad ininterrumpida.
El Gran Peña, señalado como ejemplo documentado
En contraste, los especialistas citan al Gran Peña como uno de los clubes gallegos cuyo origen en 1926 estaría respaldado por referencias de la época y por una trayectoria histórica reconocible. La entidad viguesa conserva una narración detallada de sus primeros años y sitúa su actividad inicial en el antiguo municipio de Lavadores, antes de incorporarse más adelante a las competiciones federadas.
También se menciona al Galicia Gaiteira, cuya fundación y actividad en 1926 estarían acreditadas mediante documentación y partidos amistosos, aunque en aquel momento todavía no figurase inscrito en la Federación. Este matiz resulta importante: no estar federado desde el primer día no invalida necesariamente la existencia de un club, siempre que haya pruebas contemporáneas suficientes.
Qué se reclama a la Federación
La petición dirigida a la RFGF es que establezca un protocolo común antes de conceder reconocimientos oficiales. Actas fundacionales, estatutos, expedientes federativos, inscripciones registrales, noticias de prensa, correspondencia y pruebas de continuidad institucional deberían formar parte de un expediente histórico accesible y contrastable.
La Federación desempeña un papel central en la conservación del patrimonio del fútbol gallego y sus diplomas conceden una legitimidad que va más allá de un gesto protocolario. Por eso, sostienen los investigadores, no debería actuar como simple notario de la fecha comunicada por cada club, sino comprobar qué nació realmente, cuándo lo hizo y si aquella entidad llegó sin ruptura hasta nuestros días.
Por ahora, la documentación primaria completa en la que se apoya la denuncia no ha sido publicada de forma conjunta ni sometida a una respuesta pública detallada de la RFGF. Esa ausencia impide presentar como definitivamente demostrados todos los extremos señalados. Sí deja, sin embargo, una cuestión de fondo que merece aclaración: los centenarios institucionales necesitan archivos, no solo memoria y buena voluntad.
El debate llega mientras la Tercera Federación gallega prepara una temporada en la que coincidirán varios de estos clubes históricos. El mapa de equipos y calendario de la categoría vuelve a demostrar el peso de entidades que forman parte del paisaje futbolístico gallego desde hace décadas, con independencia de la fecha exacta que finalmente pueda acreditarse.