El Racing Club Ferrol ya tiene su primera victoria de la temporada. El conjunto de Javi Vázquez tumbó al Real Unión por 3-2 en A Malata en un partido que parecía sentenciado con el 3-0 y que terminó con suspense por dos goles visitantes en el tramo final.
El equipo verde necesitaba una respuesta después del empate ante el Arenas y la derrota frente al Extremadura, y la encontró delante de su gente. Con más de 4.500 aficionados en las gradas, el Racing fue creciendo desde el dominio territorial, encontró profundidad por fuera y acabó castigando a un rival que llegaba como líder y con ocho goles en dos jornadas.
Un Racing con más intención desde el inicio
Javi Vázquez apostó por Raúl Alcaina de inicio y el delantero respondió con presencia, movilidad y una de las mejores ocasiones de la primera mitad. El Racing trató de instalarse arriba, con Álvaro Ramón dando vuelo por la izquierda y Roberto Arroyo atacando espacios y conduciendo con frecuencia hacia el área.
El Real Unión, más directo, también dejó algún aviso, sobre todo a balón parado, una faceta que venía castigando al Racing en las dos primeras jornadas. Sin embargo, esta vez el cuadro ferrolano defendió mejor esas situaciones y fue acumulando llegadas. Alcaina se topó con el palo alrededor del minuto 20 en una acción que encendió A Malata y confirmó que el partido empezaba a caer del lado local.
El Racing tuvo más iniciativa, más presencia en campo contrario y mayor sensación de peligro, aunque el descanso llegó con 0-0. Faltaba lo de siempre en este tipo de partidos: convertir el dominio en gol.
Alcaina rompe el partido
La recompensa llegó en el minuto 55. En un saque de esquina, Álvaro Ramón puso el balón al segundo palo y Alcaina apareció liberado para marcar el 1-0. Un gol especialmente significativo para un Racing que había sufrido precisamente a balón parado en las dos jornadas anteriores.
El tanto soltó al equipo. El Real Unión tuvo que adelantar líneas y ahí el Racing encontró espacios para correr. Roberto Arroyo, uno de los jugadores más incisivos del partido, firmó el 2-0 en el minuto 69 culminando una transición que nació tras robo y buena lectura de Buján.
Con el marcador de cara, Javi Vázquez movió el banquillo y dio entrada a Eto’o, Ropero y Raúl Blanco, entre otros. El Racing ya jugaba con otra tranquilidad y parecía tener el encuentro completamente bajo control.
Migue Leal pone el 3-0 y llega el susto final
En el minuto 86 llegó el tercero. Migue Leal siguió la jugada dentro del área y aprovechó el desconcierto visitante para firmar el 3-0. A Malata celebraba ya una victoria redonda, pero el fútbol todavía guardaba un último giro.
Álvaro Mateo recortó distancias en el minuto 88 tras rematar un centro y el Real Unión volvió a creer. El Racing perdió parte del control en los minutos finales y el cuadro irundarra se fue arriba con todo. En el descuento, Galarza terminó haciendo el 3-2 definitivo en el 90+7.
El susto no pasó de ahí. El pitido final dejó tres puntos muy importantes para un Racing que necesitaba una victoria de este calibre, no solo por la clasificación, sino también por la sensación de alivio tras un inicio de temporada en el que el equipo había ofrecido más juego que resultados.
Primera victoria y un mensaje para la categoría
El 3-2 permite al Racing estrenar su casillero de triunfos y hacerlo además ante un Real Unión que llegaba con pleno de victorias. El equipo de Javi Vázquez mostró una versión más agresiva, más vertical y con mayor presencia en área rival.
También queda una advertencia: con 3-0 y el partido prácticamente resuelto, el equipo permitió que el rival volviese a entrar en el encuentro. En una categoría tan igualada, ese tipo de desconexiones se pagan. Esta vez no hubo castigo mayor.
Para el Racing, la mañana deja más luces que sombras: primera victoria, tres goles, un Alcaina decisivo, Arroyo como amenaza constante y A Malata recuperando esa sensación de fortín que el club necesita convertir en hábito.
La victoria llega además después de una semana en la que Javi Vázquez había insistido en dejar atrás el peso de la pasada temporada y construir una historia nueva. El estreno en casa ha sido, al menos de momento, la mejor respuesta posible.