El lateral italiano del Deportivo Giacomo Quagliata ha hablado con la Gazzetta dello Sport sobre su experiencia en A Coruña, y sus palabras reflejan un vínculo que va mucho más allá del fútbol. «Las emociones que he vivido aquí son increíbles», aseguró el jugador, que destacó la intensidad de una afición que, según él, «no anima al Real Madrid o al Barcelona, anima al Dépor».
Una ciudad vestida de blanquiazul
Quagliata vive en el centro de A Coruña y lo que describe no es una anécdota sino una constante: «Cuando caminas por ahí, es imposible no toparse con alguien que lleva la camiseta del Dépor. Siempre». Para el italiano, esa presencia cotidiana del club en la calle no es un detalle menor. «Te das cuenta de que viven de esto, y eso te genera responsabilidades», añadió. Una conexión que ya se vivió en el tramo decisivo de la temporada, cuando el Dépor olía a Primera y Riazor vivía noches históricas.
20.000 personas esperando en la calle
Las cifras que maneja Quagliata para describir el ambiente de Riazor en el tramo final de la temporada son difíciles de encontrar en el fútbol español de Segunda División. «En los últimos siete u ocho partidos en casa había siempre 20.000 personas fuera del estadio recibiéndonos. Y dentro, cerca de 30.000 espectadores en cada encuentro», relató el lateral, que también puso en contexto la historia del club: «Aquí llegaron a una semifinal de Champions; los últimos años han sido de auténtico sufrimiento». Un ambiente que el propio Gazzetta dello Sport ha querido recoger como ejemplo de fútbol popular en España.
Contrato hasta 2028 y plaza fija
Quagliata llega al mercado de verano en una posición privilegiada. Con contrato vigente hasta 2028 y 38 partidos en LaLiga Hypermotion esta temporada, su continuidad no está en duda. El ascenso a Primera División lo encontrará como uno de los pilares del lateral izquierdo de Antonio Hidalgo. Un Deportivo que ya trabaja en reforzar su medular para competir en LaLiga EA Sports y que afronta un verano de transformación para dar el salto definitivo.