Alejandro Expósito ‘Posi’ y el Atlético Arteixo separan sus caminos de mutuo acuerdo tras una temporada sobresaliente en la que el técnico de Sada llevó al equipo a la tercera plaza de Tercera RFEF y a la final gallega del playoff de ascenso, donde cayó ante el Compostela en la prórroga
El Atlético Arteixo empieza a mover ficha tras el final de su temporada, y la primera novedad es de calado: Posi deja de ser su entrenador. Club y técnico han decidido separar sus caminos de mutuo acuerdo después de un curso histórico en Ponte dos Brozos, que terminó hace apenas tres días con la cruel eliminación en la final gallega del playoff ante el Compostela.
De la zona media a rozar el ascenso
Los números de Posi en el banquillo rojiblanco explican por qué su etapa se recuerda ya como la más exitosa del club hasta la fecha. En las 34 jornadas de Liga que dirigió, el equipo sumó 58 puntos (16 victorias, 10 empates y 8 derrotas), con un arranque irregular que lo situaba duodécimo a principios de febrero. A partir de ahí, el Arteixo se transformó: un tramo final sensacional de 35 puntos de 42 posibles lo catapultó a la tercera plaza y a la fase de ascenso del fútbol gallego.
En el playoff, el equipo eliminó al Estradense en las semifinales gallegas tras ganar 0-1 en A Estrada y resistir en una vuelta que se fue a la prórroga. En la final ante el Compostela, el Arteixo ganó la ida en casa (2-1) en uno de los mejores partidos de la temporada, pero cayó por el mismo marcador en San Lázaro y, tras una prórroga sin goles, quedó eliminado por su peor clasificación liguera.
El adiós más agridulce
La marcha del técnico se produce, además, en un momento convulso para la entidad. Apenas un día antes de conocerse su salida, jugadores del primer equipo, entrenadores de la base y trabajadores del club hicieron público un comunicado denunciando impagos de hasta tres mensualidades, una situación que la plantilla sobrellevó en silencio mientras peleaba por el ascenso hasta el último minuto de la prórroga.
El club despidió a su entrenador con un mensaje cargado de gratitud en sus redes sociales: «Solo estuvo una temporada con nosotros, suficiente para hacernos soñar y llevarnos a vivir momentos que quedarán en la historia», señaló la entidad, que le deseó suerte en sus futuros retos personales y deportivos.
Un técnico en plena proyección
A sus 39 años, el preparador sadense cierra en Arteixo el capítulo más brillante de una carrera en ascenso. Formado en las canteras del Deportivo, el Lugo y el Montañeros —donde llegó al primer equipo y dirigió en Preferente—, relanzó su trayectoria en el Órdenes, con el que logró un ascenso en Primera Futgal y una permanencia en Preferente. Su salto al Arteixo en Tercera RFEF ha confirmado su proyección, y su nombre sonará con fuerza este verano en los banquillos del fútbol gallego.
En Ponte dos Brozos, mientras tanto, se abre una nueva etapa con muchas incógnitas por resolver, dentro y fuera del césped.