El Pontevedra CF ha confirmado de forma oficial la continuidad de Rubén Domínguez y su segundo Adrián Abalo al frente del primer equipo una temporada más, en una apuesta por la estabilidad del cuerpo técnico que dirigirá el proyecto granate en Primera Federación
Lo que adelantó la presidenta Lupe Murillo es ya oficial. El Pontevedra CF ha comunicado este martes la renovación de Rubén Domínguez como entrenador del primer equipo para la temporada 2026/27, que seguirá acompañado por Adrián Abalo en el banquillo de Pasarón. El club granate apuesta así por la continuidad de un cuerpo técnico que ha convencido y que tomará las riendas del proyecto en la categoría de bronce.
Estabilidad como bandera
La decisión no sorprende. La propia Lupe Murillo ya había deslizado en su comparecencia de balance de temporada que las negociaciones con Rubén Domínguez estaban en sus últimos pasos y que todo apuntaba a un acuerdo sin sobresaltos. El comunicado oficial pone el sello definitivo a una renovación que da continuidad al proyecto deportivo y evita el habitual baile de banquillos que suele acompañar a los veranos en Primera Federación.
Mantener al técnico y a su ayudante permite al Pontevedra arrancar la planificación de la plantilla con una hoja de ruta clara y una idea de juego ya conocida por el vestuario, un valor nada desdeñable en una categoría tan exigente y competitiva.
Primer paso de un verano de reconstrucción
La continuidad del cuerpo técnico es la primera certeza de un verano que se presenta movido en Pasarón. Con varias bajas ya confirmadas y un grupo reducido de jugadores con contrato en vigor, el Pontevedra afronta una reconstrucción importante de su plantilla de cara al nuevo curso. Tener resuelto el banquillo era el paso previo imprescindible para acometer el mercado con garantías.
Rubén Domínguez tendrá ahora la responsabilidad de liderar ese proceso junto a la dirección deportiva, definiendo el perfil de futbolistas que encajan en su idea. La presidenta ya anticipó las líneas maestras del proyecto granate y el club afronta un mercado de reconstrucción profunda. La estabilidad en el banquillo es la base sobre la que el Pontevedra quiere edificar su próxima temporada en la Primera Federación.