El Noia se quedó tres puntos después de un partido que parecía resuelto y terminó convertido en una carrera contra el reloj. Los locales llegaron a colocarse 3-0 ante el Órdenes, pero el conjunto visitante tiró de orgullo, marcó dos veces y mantuvo vivo el encuentro hasta el final.
El 3-2 permite al Noia alcanzar los siete puntos y asentarse en la zona alta del Grupo 1 de Preferente. Para el Órdenes, en cambio, la reacción no fue suficiente y el primer triunfo del curso continúa resistiéndose.
El Noia abre una brecha de tres goles
El partido fue cayendo del lado local hasta dibujar un 3-0 que parecía definitivo. El Noia supo castigar sus momentos favorables y obligó al Órdenes a jugar durante buena parte del choque con una desventaja muy difícil de levantar.
Pero los visitantes no se desconectaron. Con el marcador muy cuesta arriba, aumentaron el ritmo y encontraron dos goles que cambiaron por completo el tramo final. Adrián Maroñas y Pastur firmaron la reacción y acercaron al Órdenes a un empate que poco antes parecía imposible.
Del 3-0 al sufrimiento final
El Noia tuvo que cambiar el traje ofensivo por el de resistencia. Los minutos finales fueron de máxima tensión, con el Órdenes buscando el 3-3 y los locales defendiendo una renta que había pasado de cómoda a mínima.
El marcador ya no se movió. El Noia suma su segunda victoria y llega a siete puntos después de cuatro jornadas, mientras el Órdenes se queda con dos, todavía sin ganar.
El resultado encaja en una jornada que ha revolucionado la clasificación: el San Tirso dejó de mandar tras llegar como líder y el grupo vuelve a demostrar la igualdad que ya apuntaba el primer balance de la temporada. En Noia, al menos, los tres puntos se quedaron en casa después de un final mucho más incómodo de lo previsto.