Nico Mindiola es uno de los nombres que más rápido está creciendo en la cantera del Celta. Nacido en Vilagarcía en 2012, el delantero viene de entrar en la primera convocatoria de España sub-15 del curso y da un nuevo salto competitivo después de una temporada en la que ya jugó por encima de su edad.
Su trayectoria tiene además un capítulo especialmente llamativo por la rivalidad entre las dos grandes canteras gallegas. Según desvela Nós Diario, Mindiola llegó a disputar torneos con el Deportivo antes de recalar definitivamente en Vigo. Su padre, Jairo, explica al citado medio que el jugador estaba cómodo en A Coruña, pero terminó decantándose por el Celta porque se sentía celtista y porque el proyecto deportivo le convenció.
Del Arosa y el Umia a A Madroa
El camino de Mindiola empezó en el Arosa y continuó en el Umia, donde comenzó a destacar por su facilidad para llegar al gol. El Celta puso sus ojos en él en 2024, aunque una lesión frenó inicialmente las conversaciones. Ese paréntesis abrió la puerta al Deportivo, con el que participó en varios torneos, antes de que el club vigués retomase la operación.
Desde entonces, su progresión ha sido muy rápida. La pasada temporada, todavía en edad infantil, compitió habitualmente con el Cadete B y firmó una producción goleadora muy alta. La propia RFEF ya lo había incluido en dinámica internacional sub-14 y en mayo marcó en el 2-0 de España ante Turquía durante el torneo de El Albir.
Ese crecimiento tuvo continuidad este verano. Mindiola fue citado junto al deportivista Gael José Seijo en la primera convocatoria de España sub-15, una concentración celebrada entre el 31 de agosto y el 3 de septiembre en Alfaz del Pi.
Un año por encima y con España siguiéndolo
La situación deportiva del atacante refleja hasta qué punto el Celta está acelerando su desarrollo. La web oficial del club todavía lo encuadra en el Cadete B, pero informaciones recientes de Nós Diario y Diario de Arousa señalan que esta temporada ya entra en dinámica del Cadete A de División de Honor, una categoría superior a la que le correspondería por edad.
No es la primera vez que adelanta etapas. Ya en el curso pasado tuvo minutos con el Cadete A y, al mismo tiempo, fue uno de los delanteros más productivos del Cadete B. Esa combinación de potencia, movilidad y gol le ha abierto también la puerta de las selecciones españolas de base.
La RFEF lo convocó en febrero para la sub-14 y en mayo ya tuvo minutos en competición internacional. En aquel torneo marcó ante Turquía y volvió a ver puerta ante Emiratos Árabes Unidos, cerrando así una semana en la que España ganó sus tres partidos. Ahora, con la sub-15, entra en una generación que ya empieza a ser seguida muy de cerca por los técnicos federativos.
El Celta sabe que tiene una joya entre manos
El propio entorno del jugador reconoce que ya ha recibido llamadas de clubes importantes, aunque por ahora no contempla salir de Vigo. En declaraciones a Nós Diario, su padre resume así la postura familiar: Nico quiere seguir en el Celta, está feliz en el club y prioriza continuar creciendo sin alterar una rutina que le permite seguir viviendo en Vilagarcía.
Ese detalle explica bien el perfil del futbolista. Mindiola combina jornadas largas entre estudios y entrenamientos en Vigo con una progresión deportiva que va mucho más rápido que su edad. El Celta, acostumbrado a mirar hacia dentro para construir su futuro, tiene en él uno de esos proyectos que obligan a vigilar cada paso con lupa.
La cantera celeste atraviesa además un momento de especial visibilidad, con jugadores adelantando etapas en todas las categorías. Mateo Sobral ya ha debutado con el Fortuna en Segunda y nombres como Mindiola empiezan a empujar desde mucho más abajo. A Madroa vuelve a enseñar músculo.