Un gesto de unos segundos, aislado del resto de una secuencia, ha colocado a Nacho Quintana en el centro de una oleada de ataques en las redes sociales. El actual futbolista del FC Andorra, que defendió la camiseta del CD Lugo en la temporada 2023-24, está recibiendo insultos por su reacción inicial tras el choque entre Jesús Owono y Jesús de Miguel, jugador del Tenerife fallecido el martes. Las imágenes, sin embargo, también muestran que Quintana acudió a interesarse por De Miguel cuando percibió la gravedad de lo sucedido.
Una secuencia de vídeo y dos reacciones distintas
Después de la acción que provocó la expulsión de Owono, Quintana se acercó al guardameta de su equipo, le chocó la mano y le dio una palmada. Algunos usuarios interpretaron ese primer gesto como una felicitación por la entrada. Esa lectura desató críticas y mensajes ofensivos dirigidos contra el futbolista.
Pero la secuencia no acabó ahí. El centrocampista corrió hacia el lugar donde Jesús de Miguel estaba siendo atendido y se llevó las manos a la cabeza. La sucesión de gestos ha sido descrita por AS y por El Progreso.
Las imágenes permiten contar qué hizo el jugador, pero no demostrar qué sabía de las consecuencias del choque cuando saludó a su compañero ni qué intención tuvo con aquel gesto. Convertir una interpretación en una certeza sobre su conducta sería ir más allá de lo que se puede verificar.
Hasta los mensajes de condolencia reciben ataques
Quintana también ha recibido comentarios ofensivos en sus publicaciones de condolencias por la muerte de De Miguel. Según la información de AS, restringió los comentarios y las respuestas a sus historias de Instagram tras el aluvión de insultos.
El problema excede al exjugador del Lugo. Owono también ha sufrido una presión intensa en redes sociales, hasta el punto de desconectarse de ellas. El propio FC Andorra ha insistido en la necesidad de acompañar a sus jugadores tras lo sucedido y ha puesto apoyo psicológico a disposición de quienes lo necesiten.
El pasado albivermello de Nacho Quintana
Nacido en Seseña en febrero de 2001, Quintana pasó por las canteras del Atlético de Madrid y del Sevilla, con cuyo primer equipo llegó a debutar. Posteriormente recaló en el CD Lugo, donde disputó 39 partidos de Primera Federación en la temporada 2023-24, con seis goles y dos asistencias. Después jugó en el Eldense y este verano firmó por el Andorra para las dos próximas temporadas, con opción a una tercera, según la comunicación oficial del club.
Su etapa en el Anxo Carro convierte esta historia en una noticia cercana para la afición lucense. El jugador que pasó por el fútbol gallego se enfrenta ahora a una exposición pública que nada tiene que ver con su rendimiento o sus resultados sobre el césped.
El duelo exige respeto y también prudencia
La muerte de Jesús de Miguel ha conmocionado al fútbol español y el dolor de su familia y de sus compañeros debe ocupar el centro de esta tragedia. Eso es compatible con reconocer que el acoso en las redes no contribuye a esclarecer lo sucedido.
La responsabilidad sobre una acción de juego, si corresponde determinarla, exige hechos, pruebas y procedimientos. Un vídeo recortado y una interpretación sobre las intenciones de un futbolista no sustituyen ese examen. En el caso de Nacho Quintana, conocer la secuencia completa es indispensable para evitar que el juicio de las redes se imponga a lo que realmente muestran las imágenes.
