El Atlético Coruña Montañeros ha arrancado la Tercera Federación 2026/27 con una tendencia que ya le penalizó el curso pasado: recibe demasiado. Las derrotas por 3-2 ante el Boiro y por 2-3 frente al Racing Villalbés dejan al conjunto de Jairo Arias con seis goles encajados en solo dos jornadas.
El dato adquiere más peso porque no es una anomalía aislada. En el estreno ante el Boiro, el Montañeros fue capaz de marcar dos veces, pero volvió a quedarse sin premio. Una semana después, el Racing Villalbés castigó tres veces antes del descanso y obligó de nuevo a los coruñeses a remar contracorriente.
Un problema que ya apareció el curso pasado
La pasada temporada, la primera del Montañeros en Tercera Federación tras la reestructuración de la categoría, el equipo terminó décimo con 48 puntos, 48 goles a favor y 42 en contra. Solo seis equipos del grupo recibieron más tantos. Su producción ofensiva le permitió competir hasta el tramo final por acercarse a la zona noble, pero la fragilidad atrás terminó restando margen.
La propuesta de Jairo Arias asumió durante muchos meses un intercambio continuo de golpes: un equipo capaz de hacer daño arriba, pero también demasiado expuesto. Ese equilibrio le bastó para asegurar la permanencia sin apuros, aunque no para terminar de engancharse a la pelea por el playoff.
El tercer peor arranque defensivo desde 2021/22
Los seis goles recibidos en estas dos primeras fechas sitúan al Montañeros entre los peores arranques defensivos del Grupo 1 desde que la Tercera Federación pasó a ser el quinto nivel estatal.
Solo dos equipos encajaron más después de dos jornadas en este periodo: el Choco y el Viveiro de la temporada 2022/23, ambos con siete goles recibidos. En ese mismo curso, el Atlético Arteixo también encajó seis, un registro que igualó el Gran Peña en la pasada campaña.
El dato no pasa todavía de ser una fotografía muy temprana, pero sí refuerza una tendencia. El Montañeros ha marcado cuatro goles en dos partidos y, sin embargo, no ha sumado ningún punto.
Una visita temprana a la zona baja
La consecuencia es también inédita desde su llegada a la categoría. Tras dos jornadas, el equipo coruñés aparece en zona de descenso, algo que no había ocurrido en ninguna de sus 34 jornadas de la temporada pasada.
El calendario apenas acaba de empezar y el margen de reacción es amplio, pero la señal está ahí: si el Montañeros quiere convertir su capacidad ofensiva en puntos, necesita reducir con urgencia el coste de cada error defensivo.
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