David Mella quiere recuperar el último punto de chispa que separa sentirse bien de competir a su mejor nivel. El canterano del Deportivo se sitúa muy cerca de su plenitud física, pero considera que todavía necesita minutos para completar su puesta a punto en Primera División.
«Yo creo que físicamente estoy al 99 por ciento», explicó este miércoles en declaraciones recogidas por AS. Ese porcentaje expresa sus sensaciones, no una medición médica: el futbolista pone el acento en el ritmo competitivo y en recuperar frescura.
Volver a jugar y volver a desequilibrar
Mella asegura que lleva varias semanas sin dolor en la rodilla, aunque admite algún aviso ocasional. Su mensaje es positivo, sin presentar la recuperación como una cuestión completamente cerrada: lo que identifica ahora como principal margen de mejora está en la continuidad de los partidos.
Para un atacante que busca desbordar, esa diferencia importa. El primer cambio de ritmo, la coordinación al recibir y la decisión de encarar se ponen a prueba frente a un rival que también acelera. Tener minutos ofrece oportunidades para recuperar esas sensaciones; no garantiza que todas aparezcan de inmediato.
El salto que nota está en la calidad
El extremo destaca la calidad de los adversarios como la diferencia principal respecto a Segunda. Su lectura desplaza el foco desde la exigencia física hacia la dificultad de cada duelo: hay menos margen para que una buena acción termine en ventaja.
Su puesta a punto coincide con la necesidad del Deportivo de encontrar soluciones en ataque, un escenario que también abre espacio a otras alternativas como Adama Traoré. Mella puede aportar desborde, pero su influencia también dependerá de cómo lo acompañe el equipo y de los espacios en los que reciba.
Una posición abierta al servicio del equipo
El canterano reconoce que echa de menos la banda izquierda, aunque se muestra dispuesto a asumir las funciones que le correspondan. Su prioridad es mejorar su rendimiento en la demarcación que elija Antonio Hidalgo.
La próxima cita ante el Levante en Riazor permitirá al Deportivo seguir buscando ese equilibrio entre competir y crecer. Para Mella, el objetivo personal está definido: transformar las buenas sensaciones físicas en acciones que vuelvan a marcar diferencias sobre el césped.