La selección gallega sub-16 femenina ya ha puesto en marcha su preparación para el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas. María Fontán afronta una nueva temporada al frente del equipo con un mensaje que combina exigencia e ilusión: formar un grupo capaz de competir al máximo nivel después de que Galicia asegurase su continuidad en Primera División.
Un grupo por construir, no una lista cerrada
«O noso obxectivo é crear un equipo competitivo. Imos con toda a ilusión», explicó Fontán en las declaraciones difundidas por la Real Federación Galega de Fútbol. La frase resume el momento de la selección: ahora toca observar futbolistas, evaluar perfiles y transformar un conjunto de convocadas en un equipo con funcionamiento propio.
Galicia inició los entrenamientos de la temporada en Extramundi, Padrón, el 13 de octubre. Aquella primera cita reunió a jugadoras de clubes repartidos por toda la comunidad, desde estructuras de cantera consolidadas hasta entidades que desarrollan su trabajo lejos de los grandes focos. La concentración forma parte de un proceso de selección; no supone que las futbolistas convocadas tengan asegurada una plaza para el campeonato.
La dificultad de competir entre las mejores
El desafío de la sub-16 no consiste solo en reunir talento. Competir en Primera División de los Campeonatos de España significa medirse a algunas de las selecciones autonómicas con mayor profundidad de cantera. La RFEF ha fijado la primera fase femenina de la temporada 2026/27 entre el 10 y el 13 de diciembre, de modo que el margen de preparación tiene una fecha concreta.
En ese contexto, la cohesión táctica será decisiva: coordinar la presión, construir relaciones entre jugadoras que normalmente compiten en clubes distintos y aprender a manejar partidos de máxima exigencia en pocos entrenamientos. Ese será el trabajo de Fontán y su cuerpo técnico durante las próximas semanas.
La cantera gallega, el punto de partida
La primera convocatoria de ambas selecciones femeninas reflejó la amplitud de la captación federativa y el peso de proyectos como Celta, Orzán y Victoria CF, junto a otros clubes de las cuatro provincias.
María Fontán ya ha marcado el objetivo; la evolución del grupo dirá cómo se traslada al campo. Galicia vuelve a una temporada de máxima categoría con la intención de sostener su sitio entre las mejores y de seguir dando espacio al talento que surge en sus clubes.
