El fichaje de Pierre-Emerick Aubameyang generó tanto ruido mediático como escepticismo futbolístico: a sus 37 años, ¿cuánto le queda al delantero gabonés? Los datos de su última temporada en el Olympique de Marsella, sin embargo, dibujan a un futbolista que sigue siendo una amenaza real para las defensas de Primera División, especialmente en una faceta que muchos daban por perdida: la velocidad.
El dato que desmonta el tópico de la edad
Si hay una estadística que resume por qué el Deportivo ha apostado por Aubameyang pese a su edad, es esta: fue el delantero de más de 30 años más rápido de las cinco grandes ligas europeas la temporada pasada, con una velocidad punta de 36,1 km/h. Ningún atacante veterano en Inglaterra, España, Italia, Alemania o Francia lo superó en ese apartado. Para un Deportivo que previsiblemente jugará muchos partidos replegado en Primera, contar con un delantero capaz de romper líneas al espacio con esa explosividad es un activo directo.
Una temporada de más a menos, pero con números que respaldan
Su curso en Marsella se dividió en dos etapas bien diferenciadas. Con Jean-Luc Gasset en el banquillo firmó 29 goles en todas las competiciones, un registro sobresaliente que lo situó entre los delanteros más en forma de Europa. Con la llegada de Roberto De Zerbi, cuyo sistema reduce la participación del ariete en la construcción, su producción se diluyó. Aun así, el balance global de la temporada no fue malo: segundo máximo asistente esperado de la Ligue 1, cuarto en asistencias reales (cinco) y cuarto en contribución goleadora total, con 15 goles más asistencias.
Un delantero que ya no depende del regate, sino del desmarque
Los números también retratan a un jugador que ha adaptado su juego con los años. Ya no es el atacante que encaraba con el balón pegado al pie: sus cifras de regate son bajas, pero su movilidad sin balón sigue siendo élite. Fue tercero de toda la Ligue 1 en desmarques totales (529) y segundo en desmarques a la espalda de la defensa (223), la acción que más directamente conecta con su explosividad. En cambio, sus métricas de presión individual son discretas, algo lógico a estas alturas de su carrera y que el Deportivo deberá gestionar en su planificación defensiva, todavía con el central como asignatura pendiente del mercado.
Un currículum que avala la apuesta
Más allá de la última temporada, el historial de Aubameyang habla por sí solo: campeón con el Saint-Étienne, referencia goleadora en el Borussia Dortmund, killer en la Premier League con el Arsenal y, pese a un paso complicado por el Chelsea, un semestre memorable en el FC Barcelona con 13 goles. En la Europa League, además, es el máximo goleador histórico de la competición, con 37 tantos repartidos entre Dortmund, Arsenal, Barcelona y Marsella, por delante de nombres como Falcao o Bruno Fernandes.
Rendimiento inmediato, no un proyecto a largo plazo
La operación, cerrada por una cifra que rondaría el millón y medio de euros, encaja con el perfil de fichaje que necesitaba un recién ascendido: no una apuesta de futuro, sino un delantero de rendimiento inmediato, con experiencia en las máximas competiciones europeas y capacidad demostrada para decidir partidos por sí solo. El propio gabonés ya pudo verlo de cerca desde la grada en el primer amistoso de pretemporada ante el Compostela, y las estadísticas de su última campaña, lejos de desmentir esa idea, la refuerzan.