El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, ha revelado que el Paris Saint-Germain presentó una propuesta de 250 millones de euros por Lamine Yamal hace dos temporadas, cuando el extremo aún era menor de edad futbolísticamente hablando y apenas tenía 17 años. La respuesta del club azulgrana fue tajante: no se vende.
La información fue difundida por el periodista Fabrizio Romano y atribuida a unas declaraciones del propio Laporta recogidas por el programa El Chiringuito de Jugones y el entorno mediático vinculado a @JijantesFC.
La confesión que sacude el mercado europeo
Según las palabras del presidente azulgrana, la oferta llegó en un momento delicado a nivel económico para el Barça. 250 millones habrían supuesto una inyección histórica en las arcas del club, en plena reconstrucción financiera.
Sin embargo, Laporta aseguró que el club decidió rechazarla porque consideraba a Lamine Yamal un futbolista estratégico para el presente y el futuro del proyecto. El mensaje fue claro: no todo se negocia, aunque la cifra maree.
Un PSG dispuesto a romper el mercado por un adolescente
El interés del conjunto parisino confirma el seguimiento que las grandes potencias europeas realizan sobre el talento emergente. Apostar semejante cantidad por un jugador de 17 años evidencia la dimensión que ya tenía Lamine en los despachos del fútbol continental.
De haberse cerrado, la operación habría entrado directamente en el top histórico de traspasos más caros del fútbol mundial.
Decisión de club: proyecto antes que dinero
La negativa del Barcelona no solo fue económica, sino institucional. El club interpretó que desprenderse de uno de los mayores talentos surgidos de La Masia en la última década habría enviado un mensaje contradictorio en plena reconstrucción deportiva.
Con el paso de los meses, Lamine se ha consolidado como pieza diferencial en el primer equipo, reforzando la idea de que la apuesta fue más deportiva que financiera.
Una revelación con lectura estratégica
La confesión de Laporta también sirve como aviso al mercado: el Barça no está dispuesto a desmantelar su núcleo joven aunque lleguen ofertas descomunales. En tiempos donde el mercado dicta decisiones, la entidad azulgrana presume de haber resistido la tentación.
El episodio confirma que el nombre de Lamine Yamal ya estaba subrayado en rojo en las agendas de Europa antes incluso de su explosión definitiva.